La divisa ganó 10 pesos este viernes, en la semana acumuló una ganancia de 30 pesos o un 6,1%.

La cercanía a las elecciones primarias comienza a palpitarse. A menos de un mes de que los argentinos acudan a votar a las urnas, la dolarización de carteras se aceleró y le metió presión a los tipos de cambio libre. Una situación que se combina con la falta de reservas en el Banco Central (BCRA), la falta de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la constante emisión de pesos y el avance de los precios de la economía. Es así como esta semana, luego de más de dos meses de calma, los dólares libres se despertaron y encararon la quinta rueda consecutiva al alza.
Este viernes, la City porteña volvió a quedar en el centro de atención. Los arbolitos y cuevas vendieron los billetes verdes a $522, una suba de $10 frente al cierre anterior (+2%). De esta manera, el tipo de cambio paralelo volvió a marcar un nuevo récord nominal y acumuló un avance de $30 en los últimos cinco días (+6,09%). A modo de comparación: empató a inflación de todo junio (fue del 6%).

La última vez que se había registrado un avance similar fue a finales de abril, aunque en ese entonces la escalada fue de 19% en diez días, producto de un dato de inflación mayor al esperado. Para ponerle fin a la corrida cambiaria, el Gobierno desplegó una serie de medidas para contener las cotizaciones libres, que incluyó la suba de tasas de interés más alta de las últimas 20 años e intervenciones diarias en los tipos de cambio financieros.
Esta estrategia que continúa hasta el día de hoy, pero la cercanía a las elecciones amenaza con ponerla en jaque. En parte, porque los ahorristas que constituyan un plazo fijo hoy, recibirán los intereses después de conocerse el resultado de las PASO. E, históricamente, los argentinos tienden a pasar las elecciones en moneda dura por un eventual salto. Otro tanto, porque para intervenir sobre los financieros, el Banco Central necesita algo que escasea: dólares.






