En un escenario de transformación económica, y con una tasa de supervivencia de los emprendimientos que no supera el 10% en sus primeros cinco años, crece entre emprendedores y PyMEs la necesidad de profesionalizar la toma de decisiones antes de invertir.

En un momento en que la Argentina transita un proceso de ordenamiento y nuevas oportunidades de negocios, la validación de ideas se consolida como un factor clave para que más emprendimientos logren escalar y sostenerse en el tiempo.
Diversos análisis del ecosistema emprendedor coinciden en que una proporción significativa de los proyectos que no prosperan comparten una misma causa: la falta de validación previa de su propuesta de valor y del mercado al que apuntan. Iniciativas que avanzan sin evidencia suficiente sobre su viabilidad comercial.
Según datos del Banco Interamericano de Desarrollo, los países que promueven la creación de nuevas empresas tienden a generar más empleo y más riqueza para sus ciudadanos. En ese marco, Argentina cuenta con condiciones favorables: “Nuestra población tiene espíritu emprendedor y las cualidades necesarias para llevar adelante proyectos”, sostiene Javier González Pedraza, director de la Usina de Emprendedores de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC).

No obstante, el desafío persiste. “Los emprendedores argentinos se ubican dentro de las estadísticas mundiales que demuestran que la tasa de supervivencia no supera el 10% en los primeros cinco años. Las razones son principalmente de orden interno”, afirma.
Para el especialista, el problema tiene solución metodológica: evaluar la idea en términos de mercado y competencia, analizar la viabilidad económica —costos, precios, márgenes—, diseñar una estrategia comercial con indicadores medibles y revisar el modelo de negocio para identificar dónde se puede erosionar la rentabilidad. “El costo de no validar es alto: implica destinar tiempo y capital a proyectos que no logran tracción. Profesionalizar esta etapa es clave para cualquier negocio que busque escalar”, concluye.
Con ese diagnóstico como punto de partida, la CAC lanzó VALIDAR, un programa de la Usina de Emprendedores orientado a reducir la incertidumbre, optimizar recursos y mejorar la toma de decisiones estratégicas. La propuesta pone el foco en metodologías aplicadas: testear ideas antes de escalar, entender el comportamiento del cliente y ajustar modelos de negocio en función de datos, no de supuestos.

Dirigido tanto a emprendedores en etapa inicial como a PyMEs en funcionamiento que buscan ordenar su estrategia, el programa aborda validación de negocio, viabilidad económica, estrategias comerciales y escalabilidad. La cursada forma parte de la agenda 2026 de la Usina de Emprendedores y comienza el 29 de abril.
“VALIDAR nace como respuesta a una necesidad clara: reducir la brecha entre tener una idea y convertirla en un negocio viable”, señala González Pedraza.
Inscripción abierta con cupos limitados. Informes: usina@cac.com.ar | 11 3815-1192



