La tenista estadounidense finalmente se consagró campeona de un torneo de Grand Slam al vencer a la número uno del mundo y defensora del título, la bielorrusa Aryna Sabalenka por 6-3, 2-6 y 7-5.

La estadounidense Madison Keys finalmente se consagró campeona de un torneo de Grand Slam al vencer a la número uno del mundo y defensora del título, la bielorrusa Aryna Sabalenka por 6-3, 2-6 y 7-5 en la final femenina del Abierto de Australia bajo las luces del Rod Laver Arena.
En un duelo de dos horas y dos minutos, que dejó a los fanáticos al borde de sus asientos, Keys (29 años) desplegó su mejor versión tenística en el momento más importante, al conectar 29 tiros ganadores, incluido un espectacular golpe de derecha que selló la victoria en el punto del campeonato.
Keys derramó lágrimas de felicidad al levantar la copa en el court principal del Melbourne Park. “Hace mucho tiempo que quería esto”, expresó la estadounidense emocionada, tras recordar que su primer semifinal de Grand Slam fue también en Australia.
La victoria no fue sólo significativa por el título, sino también por el camino que Keys recorrió para lograrlo. Derrotó a las dos primeras cabezas de serie del torneo, un hito que no ocurría en un Grand Slam desde 2009 y en el Abierto de Australia desde Serena Williams en 2005.

Además, la estadounidense se convirtió en la cuarta jugadora de mayor edad en ganar su primer título major, uniéndose a nombres históricos como Flavia Pennetta y Francesca Schiavone.
Tanto Keys como Sabalenka llegaron con una racha de 11 victorias consecutivas y con títulos recientes en suelo australiano: Sabalenka en Brisbane y Keys en Adelaida. La final fue la primera en casi tres décadas en enfrentar a una cabeza de serie número uno contra una número 19.





