Cómo un inversor minorista puede ganarle al ladrillo tradicional

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El mercado inmobiliario ha sido históricamente un refugio seguro para los inversores, conocido como el “ladrillo tradicional”. Sin embargo, con la evolución de las tecnologías y los modelos de negocio, han surgido nuevas alternativas que democratizan el acceso a este sector, permitiendo a los inversores minoristas competir y superar las rentabilidades del modelo clásico.

La adquisición de una propiedad con el fin de alquilarla ha sido, durante décadas, la forma más común de inversión inmobiliaria. Este modelo ofrece un control significativo y la posibilidad de generar ingresos pasivos a largo plazo. Aunque presenta también ciertas desventajas y riesgos: alta barrera de entrada, baja liquidez, gastos de mantenimiento y gestión, riesgo de tenerlo vacío, fluctuaciones del mercado, entre otros.

La clave para “ganarle al ladrillo tradicional” reside en construir una estrategia de inversión que se adapte a las circunstancias individuales del inversor, combinando dos aspectos fundamentales: optimizar la rentabilidad y mitigar los riesgos.

“Para el inversor minorista, la elección de dónde y cómo invertir su plata dependerá de su perfil de riesgo, capital disponible, objetivos financieros y el nivel de involucramiento deseado”, comenta Martin Olmi, gerente Comercial y de Marketing de Brickly, plataforma de inversión en real estate. “Mientras que la compra para alquilar ofrece control y un activo tangible, hoy existe la posibilidad de la inversión fraccionada que brinda accesibilidad y diversificación con menor carga de gestión”, agrega.

Como parte de su experiencia en el sector del real estate desde Brickly ven que las propiedades de menor tamaño son la opción más atractiva para los inversores y que junto con la ayuda de la tecnología hacen que la inversión fraccionada se convierta en la propuesta para inversores con más transparencia y mayores posibilidades de participar en grandes proyectos o propiedades.

El modelo de inversión fraccionada está ganando popularidad por su accesibilidad y diversificación y sus diversas ventajas:

  • Accesibilidad y bajos montos de inversión: se puede invertir con cantidades de dinero significativamente menores en comparación con la compra de una propiedad completa. Desde USD 5.000 hoy es posible ingresar en el mundo del real estate
  • Diversificación del portafolio: Al requerir menos capital por inversión, los inversores pueden distribuir su dinero en múltiples proyectos o propiedades, en diferentes ubicaciones o tipos de activos, lo que reduce el riesgo, ya que el rendimiento no depende de un único activo.
  • Menor carga para el inversor: las plataformas se encargan de la administración, el mantenimiento y la gestión.
  • Acceso a proyectos exclusivos: La inversión fraccionada permite participar en proyectos de gran envergadura o propiedades de lujo que, de otra manera, estarían fuera de su alcance debido a los altos costos de entrada.