Tras empatar 2 a 2 con Argentinos Juniors en los 90 minutos, los mendocinos ganaron su primer título al imponerse por penales 5 a 3. Arce y Fernández habían puesto en ventaja a Independiente Rivadavia mientras que Lescano y godoy en tiempo de descuento empataron para el Bicho.

En una noche épica en el Estadio Juan Domingo Perón de Córdoba, Independiente Rivadavia de Mendoza escribió la página más dorada de su historia: venció por penales a Argentinos Juniors tras igualar 2-2 en los 90 minutos y levantó por primera vez la Copa Argentina.

La final comenzó con el equipo mendocino tomando la iniciativa. A los pocos minutos, un centro de Osella al segundo palo encontró a un dubitativo “Chiquito” Romero, y Alex Arce aprovechó el error para abrir el marcador de cabeza.

Argentinos reaccionó con posesión, pero sin profundidad. Cuando parecía que el primer tiempo se moría, la Lepra sufrió un golpe: Amarfil vio la segunda amarilla y dejó a su equipo con diez.

Pese a la inferioridad numérica, los dirigidos por Alfredo Berti volvieron a golpear en el complemento. Fattori perdió la pelota en ataque, Sebastián Villa encabezó una contra letal y asistió a Matías Fernández, que definió al primer palo para poner el 2-0.

Herido, el Bicho fue con todo y descontó gracias a Lescano, tras una gran jugada de Giaccone por izquierda. Sobre el final, la Lepra quedó con nueve por la expulsión de Osella, y para colmo, el arquero Centurión se lesionó, obligando al ingreso de Marinelli.

En tiempo agregado, Argentinos consiguió la igualdad: Erik Godoy, improvisado como delantero, aprovechó una pelota suelta en el área y puso el 2-2 que llevó el partido a los penales.

Desde los doce pasos, Marinelli se vistió de héroe. Le tapó dos veces el penal a Molina, la segunda, tras repetición por adelantamiento, y dejó servido el título a Sebastián Villa. El colombiano no falló: fusiló a Romero y desató la locura mendocina.

Independiente Rivadavia, con garra, resistencia y eficacia, gritó campeón por primera vez en su historia y escribió un capítulo inolvidable en el fútbol argentino. Y ahora jugará la Copa Libertadores 2026.