Este jueves por la mañana un grupo de activistas de la organización ambiental Greenpeace realizaron una puesta de escena ante el Congreso de la Nación, en la previa al debate por la Ley de Glaciares y fueron arrestados. Un camarógrafo de la señal A24 golpeado y detenido por la Policía Federal Argentina mientras realizaba su cobertura periodística fue liberado al mediodía. La Ley tuvo la media sanción del Senado.

Un grupo de ambientalistas saltó la reja del Palacio Legislativo y se sentó en las escalinatas para repudiar la modificación de la ley que fue debatida en el Senado.

Tres de los activistas, vestidos completamente de naranja, sostenían un cartel que decía “Senadores: no se caguen en el agua”. Acompañando el cartel, la imagen era todavía más evidente. El resto de hombres y mujeres que estaban en las escalinatas del Congreso llevaban un traje, una banda nacional –similar a la que se les otorga a los presidentes al asumir– y estaban sentados con los pantalones bajos en un asiento blanco que simulaba ser un inodoro y que tenía un cartel que los llamaba “Ley de Glaciares”.

Al menos 12 integrantes de Greenpeace fueron detenidos por la llamativa pero pacífica acción de protesta. Desde la misma organización argumentaron que su reclamo no era violento sino simbólico, y solo pretendió visibilizar la gravedad de la reforma a la Ley de Glaciares para la seguridad hídrica del país.

Diego Salas, el director de programas de Greenpeace, expresó que “nuestra protesta fue pacífica y tuvo un objetivo claro: advertir que esta reforma debilita los presupuestos mínimos que durante más de quince años protegieron los glaciares como reservas estratégicas de agua en Argentina”.

Respecto del debate parlamentario, Salas consideró que “no es un detalle técnico, sino la posibilidad de reducir el estándar nacional que garantiza que estas fuentes de agua dulce no queden sujetas a decisiones discrecionales de las provincias. Eso implicará un retroceso en la seguridad hídrica del país y en la protección de un bien común esencial”.

Por último, el director de programas de Greenpeace advirtió que “esta reforma, impulsada por el gobierno nacional, es regresiva e inconstitucional. De los glaciares y el ambiente periglaciar dependen millones de personas que verán comprometido su acceso al agua, un derecho básico y fundamental amparado por la Constitución Nacional”. “Tienen la oportunidad histórica de proteger el futuro hídrico del país y esperamos que estén a la altura de esa responsabilidad”, les dijo finalmente a los senadores.

El objetivo del gobierno de Javier Milei es dinamitar la protección nacional del ambiente periglaciar para atraer proyectos ligados a la explotación de hidrocarburos y megaminería, con el grave peligro de contaminar el agua.

AGRESIÓN CONTRA EL PERIODISMO

El camarógrafo golpeado y detenido mientras realizaba una cobertura periodística fue liberado al mediodía pero denunció que la golpiza policial que recibió no fue sólo del agente al que tras el escándalo se le abrió un sumario, sino también de parte de otros “cinco o seis policías” que le “pegaban patadas por abajo”.

“Me tiraron. Quise caer con el codo para que la cámara no se rompiera, hasta que en un momento me agarraron entre cinco o siete efectivos y ahí me llevaron”, relató Facundo Tedeschini tras quedar en libertad tras el escándalo y el repudio generalizado de múltiples organismos y personalidades públicas.

El camarógrafo de A24 reveló que, luego de ser empujado y tirado al piso por un agente que le impidió registrar imágenes de los activistas de Greenpeace detenidos horas antes en la explanada del Congreso, fue levantado por otros policías que también lo agredieron.

“Me pegaban patadas por abajo. Se me abalanzaron cinco o seis efectivos y yo les gritaba ‘paren, paren’”, relató el trabajador de prensa tercerizado por la señal A24.

Su versión corre el foco del único policía sumariado hasta el momento por su superioridad y apunta también contra los demás que participaron del operativo y de la posterior detención del trabajador de prensa.

El relato contrasta también con la versión lavada que intentó instalar Patricia Bullrich, quien para defender la fuerza de seguridad sostuvo que la detención del camarógrafo ocurrió porque él intentó traspasar el cordón policial y llegar hasta donde estaban los ambientalistas detenidos.

Según Tedeschini, quienes lo detuvieron “fueron muy agresivos” y frente a esa presión él intentó protegerse: “Le puse la mano a la Policía para que no siguieran”, contó durante un breve contacto con los periodistas que fueron hasta donde estuvo detenido.

LA VOTACIÓN EN EL SENADO

Con 40 votos afirmativos, 31 negativos y una abstención, la propuesta obtuvo media sanción en el anteúltimo día del período de sesiones extraordinarias convocado por el Poder Ejecutivo, y ahora pasa a la Cámara de Diputados para su tratamiento durante el período ordinario, que se abre el 1 de marzo.

El mandatario argentino, Javier Milei, considera que la Ley de Glaciares tiene “graves falencias interpretativas” que supuestamente “generaron inseguridad jurídica, paralizaron inversiones productivas y afectaron el legítimo ejercicio de las competencias provinciales sobre los recursos naturales”.