El actual jefe del Ejército participó con el Presidente de un acto de entrega de sables y diplomas a generales, almirantes y brigadieres; el Gobierno respaldó su decisión de no renunciar a su condición castrense.
El presidente Javier Milei encabezó este martes en la Casa Rosada el primer acto junto al futuro ministro de Defensa, Carlos Presti, que hoy es el jefe del Ejército y confirmó que no planea pedir su retiro. También estuvo el ministro saliente, Luis Petri, que llegó sobre la hora.
Con el Salón Blanco en su máximo de capacidad y la fanfarria de los Granaderos en el exterior, sobre el pasillo, Milei hizo entrega de sables y diplomas a 35 nuevos generales, almirantes y brigadieres.
En el Gobierno están interesados en que Presti se convierta en ministro de Defensa y no se retire de su función militar. Aunque no está definida, la ceremonia de asunción del funcionario podría darse en dos semanas, una vez que sean entregados los F-16 en una ceremonia que encabezará el actual ministro Luis Petri. Se está buscando que jure con el uniforme militar. “Sería toda una declaración de principios de lo que queremos representar para esta nueva etapa de la gestión en el Ministerio”.
Una vez finalizado el acto, Presti estuvo unos minutos a solas con Milei y luego cruzó los pasillos de la Casa Rosada para dirigirse al despacho del asesor presidencial, Santiago Caputo, quien fue uno de sus principales impulsores para que asuma en el cargo junto a los hermanos libertarios. En el Triángulo de Hierro se determinó de que asuma como personal militar en disponibilidad. Se trata de un rango intermedio, una suerte de licencia.
La Ley 19.101 establece en su artículo 38, inciso 2, que se podrán encuadrar bajo ese rango cuando “el personal superior del cuadro permanente que fuere designado por el Poder Ejecutivo para desempeñar funciones o cargos no vinculados a las necesidades de los comandos en jefe de las fuerzas armadas y no previstos en las leyes nacionales o sus reglamentaciones correspondientes, y que impongan su alejamiento del servicio efectivo, desde el momento que tal designación exceda los dos meses, hasta completar seis meses como máximo”.
Fuentes de la Presidencia sobre la futura composición del Ministerio de Defensa. “El ministro entrante tiene toda la potestad de decidir quiénes lo van a acompañar”, marcaron. Esto aplica tanto para su cúpula militar -es decir, el Estado Mayor Conjunto como la composición de la conducción de las tres Fuerzas Armadas-, como para la conducción de alto rango en su futura cartera ministerial.
Vinculada a esta última, las áreas clave que más miran son tres: la Unidad de Gabinete de Asesores, a cargo de Luciana Carrasco (a quien Petri impulsaba como su reemplazante); la Secretaría de Estrategia y Asuntos Militares, con Marcelo Rozas Garay a la cabeza; y la Secretaría de Asuntos Internacionales para la Defensa, liderada por Juan Battaleme.
En el Gobierno exaltan los antecedentes de Rozas Garay como un militar que asumió en la función ejecutiva, aunque al momento de hacerlo ya figuraba como Coronel retirado.






