El presidente venezolano afirmó en comparencia pública que «Seremos millones diciéndole al imperialismo no a la piratería», tras que el mandatario estadounidense ordenó “un bloqueo total y completo de todos los petroleros autorizados que entran y salen” de la nación bolivariana.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, convocó este martes a una gran protesta de trabajadores petroleros internacionales para defender el derecho a la libertad de comercio del petróleo venezolano, tras el reciente robo de un buque que transportaba crudo venezolano en aguas del Caribe, ejecutado por la Administración de Donald Trump.

“La clase obrera petrolera a través de la comisión constituyente internacional debe proceder a defender el derecho a la libertad de comercio del principal producto de exportación del petróleo venezolano en todos los escenarios internacionales, de organismos multilaterales, sindicales, a hablar con los armadores de todos los puertos del mundo para preparar una gran protesta de trabajadores petroleros, gasíferos, marina mercante en contra de la piratería del Gobierno de Estados Unidos que pretende imponer la patente de corso en el mundo”, refirió el jefe de Estado durante la clausura del Congreso Constituyente de la Clase Obrera celebrado en Caracas.

En esta jornada, el mandatario remarcó que la convocatoria será una “gran protesta mundial permanente, no de un día” con la que se buscará defender la libertad de comercio de Venezuela y del mundo entero. “La defensa de la libertad de comercio y la paz del caribe y de Venezuela es la del mundo entero”, enfatizó el presidente venezolano.

El pasado jueves 11 de diciembre el mandatario denunció el asalto militar, secuestro y robo de un buque petrolero por parte de Estados Unidos al norte de Trinidad y Tobago, mientras la embarcación «entraba al Atlántico». «Fue un acto de piratería a una nave mercantil, comercial, civil y privada» señaló Maduro, y agregó que «el barco era privado, civil y llevaba un millón 900 mil barriles de petróleo que compraron a Venezuela».

En tanto, el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció este martes que su país ha rodeado “completamente” a Venezuela por vía marítima y aseguró que no se retirará de allí hasta tanto el país suramericano no devuelva activos que, según él, le habría “robado” a Washington, aunque no ofreció ningún respaldo que soporte la última afirmación, que se produce en el contexto de lo que Caracas ha denunciado como una “agresión” contra su soberanía y un intento de expolio de sus recursos naturales. 

“Venezuela está completamente rodeada por la Armada más grande jamás reunida en la historia de Sudamérica. Esto solo crecerá, y la conmoción para ellos será como nunca antes la han visto, hasta que devuelvan a EE.UU. todo el petróleo, las tierras y otros activos que nos robaron previamente”, escribió el mandatario en Truth Social.

Maduro reflexionó que en el Caribe fue duramente atacado por los corsarios y piratas. Los corsarios son contratados por un estado imperial. Son un ejército de piratas con patente de corso, dijo.

En este sentido, afirmó que los trabajadores del país deben activarse a organizar las fuerzas de la clase obrera en todos los puerrtos del mundo a protestar contra la piratería contra los que creen tener patentes de corso.

Invitó a sumar fuerzas y conciencia para esta medida. «Seremos millones diciéndole al imperialismo no a la piratería«, agregó. Inventan un pretexto «para crear otra Libia, Afganistán, Irak», dijo el dignatario mientras recalcó «no más Vietnam».

«Sería un pecado gigantesco que EE.UU. decida masacrar a un pueblo cristiano como el de Venezuela», reflexionó el presidente.

Durante durante la clausura del Congreso Constituyente de la Clase Obrera, Maduro convocó a una segunda plenaria con los más de 66.000 delegados y delegadas. Además, llamó a avanzar en la aprobación del plan de acción 2026 en la primera semana del mes de enero.

La agresión de EE.UU. en el Caribe, en síntesis


Despliegue militar: desde el pasado mes de agosto, EE.UU. mantiene desplegada una fuerza militar significativa frente a las costas de Venezuela, justificándola como parte de la lucha antidrogas. Washington anunció posteriormente la operación Lanza del Sur, con el propósito oficial de “eliminar a los narcoterroristas” del hemisferio occidental y “proteger” a EE.UU. “de las drogas que están matando” a sus ciudadanos. Asimismo, Trump ha afirmado que, a estos efectos, en breve lanzará agresiones “en tierra”.

Operativos letales: como parte de estas operaciones se han realizado bombardeos contra presuntas embarcaciones de narcotraficantes en el Caribe y el Pacífico, con un saldo de más de 80 personas muertas y sin pruebas de que realmente traficaran con estupefacientes.

Asalto a buque petrolero: en una escalada de las acciones violentas de EE.UU. en la región, militares estadounidenses asaltaron y tomaron un buque petrolero en costas venezolanas. Caracas catalogó el hecho como un “robo descarado” y un “acto de piratería internacional”. El presidente venezolano, Nicolás Maduro, tachó la situación de “acto absolutamente criminal e ilegal” y acusó a la Casa Blanca de actuar “como piratas del Caribe contra una nave mercantil, comercial, civil, privada, una nave de paz”.

Acusaciones y recompensa: Washington ha acusado al mandatario venezolano, sin presentar evidencias, de liderar un cártel del narcotráfico y duplicó la recompensa por su captura.

Postura de Caracas: Maduro denuncia que el objetivo real de EE.UU. es un “cambio de régimen” para apoderarse de las inmensas riquezas petroleras y gasíferas de Venezuela. “Se les cayó la máscara, el narcotráfico es ‘fake news’: es el petróleo, que se lo quieren robar”, expresó tras el asalto al tanquero con crudo venezolano en aguas caribeñas.

Falta de sustento: la ONU y la propia DEA han declarado que Venezuela no es una ruta principal para el narcotráfico hacia suelo estadounidense, ya que más de 80 % de las drogas utilizan la vía del Pacífico.

Condena internacional: Rusia, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos y los gobiernos de Colombia, México y Brasil han condenado las acciones estadounidenses. Expertos califican los ataques a embarcaciones como “ejecuciones sumarias” que violan el derecho internacional.