Ocho soldados israelíes murieron el miércoles y varios más resultaron heridos en un combate con Hezbollah en el sur del Líbano, un día después de que Israel anunciara una invasión terrestre contra Líbano y de que Irán lanzara más de 180 misiles balísticos en medio de una fuerte escalada en la región.

Según indicó el Ejército israelí en un comunicado, seis de los militares, incluyendo a tres capitanes, murieron y otros cinco resultaron heridos en un enfrentamiento con Hezbollah, mientras otros dos fallecieron y dos más quedaron heridos en distintos incidentes por separado.
La nota no dijo dónde fueron los combates, pero Hezbollah informó horas antes que sus unidades habían “sorprendido” a un grupo de soldados israelíes que buscaba infiltrarse en la sureña localidad de Yaroun y que había detonado un explosivo que los había “matado o herido” a todos.
Israel lanzó luego una nueva ola de bombardeos en distintos puntos del Líbano, que, asegura, tienen como objetivo al partido-milicia chií libanés Hezbolah.
El Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud de Líbano registró este miércoles la muerte de, al menos, 46 personas y 85 heridos, como consecuencia de los bombardeos israelíes perpetrados durante esta jornada, según consignó Europa Press.
La zona más afectada fue la gobernación de Nabatié (sureste), con 23 muertos y 41 heridos, mientras que la gobernación del Sur registró once muertos y 21 heridos.
Los ataques dejaron también seis muertos y 17 heridos en la provincia de Beká, cinco muertos y cinco heridos en la gobernación de Baalbek-Hermel y un muerto y un herido en Monte de Líbano, según informó la cartera ministerial libanesa a través de su perfil en la red social X.
Ocho soldados israelíes murieron hoy y varios más resultaron heridos en un combate con Hezbollah en el sur del Líbano, un día después de que Israel anunciara una ofensiva terrestre contra el grupo terrorista y de que Irán lanzara más de 180 misiles balísticos en medio de una fuerte escalada en la región.
Según indicó el Ejército en un comunicado, seis de los militares, incluyendo a tres capitanes, murieron y otros cinco resultaron heridos en un enfrentamiento con Hezbollah, mientras otros dos fallecieron y dos más quedaron heridos en distintos incidentes por separado.
La nota no dijo dónde fueron los combates, pero Hezbollah informó horas antes que sus unidades habían “sorprendido” a un grupo de soldados israelíes que buscaba infiltrarse en la sureña localidad de Yaroun y que había detonado un explosivo que los había “matado o herido” a todos.
Israel lanzó luego una nueva ola de bombardeos en distintos puntos del Líbano, que, asegura, tienen como objetivo al partido-milicia chií libanés Hezbolah.
El Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud de Líbano registró este miércoles la muerte de, al menos, 46 personas y 85 heridos, como consecuencia de los bombardeos israelíes perpetrados durante esta jornada, según consignó Europa Press.
La zona más afectada fue la gobernación de Nabatié (sureste), con 23 muertos y 41 heridos, mientras que la gobernación del Sur registró once muertos y 21 heridos.

Los ataques dejaron también seis muertos y 17 heridos en la provincia de Beká, cinco muertos y cinco heridos en la gobernación de Baalbek-Hermel y un muerto y un herido en Monte de Líbano, según informó la cartera ministerial libanesa a través de su perfil en la red social X.
Hezbollah bombardea desde hace casi un año el norte de Israel en solidaridad con la organización terrorista palestina, Hamas, provocando muertes y la evacuación de miles de personas.
Israel ha respondido a estos ataques y ha intensificado sus operaciones contra el grupo, que se han saldado con la muerte de más de un millar personas en poco más de una semana, entre los que destaca el líder de Hezbollá, Hasán Nasralá. Desde entonces, decenas de miles de libaneses y sirios han huido del país, la mayoría cruzando la frontera hacia Siria.
Más temprano, el Ejército israelí había pedido a los habitantes de una veintena de localidades más del sur del Líbano evacuar hacia el norte para ponerse a salvo, luego de haber ordenado ayer la evacuación de otras 30 localidades de la zona.
El Ejército dijo que otra de sus divisiones, en general formadas por varios miles de soldados, será desplegada en el sur del Líbano para sumarse a otra que ya está allí desde el lunes a la noche con motivo de las operaciones contra Hezbollah.
La operación en el Líbano, llamada Flecha del Norte, aseguró Tel Aviv, será “limitada y localizada” con la meta de inutilizar infraestructuras militares de Hezbollah y permitir el regreso a sus casas de miles de israelíes del norte de Israel desplazados por meses de intercambios de disparos a través de la frontera.
Hezbollah lanzó hoy unos 140 cohetes y algunos drones hacia el norte de Israel, dijo el Ejército, sin informar de daños o de víctimas.
El Ejército israelí difundió imágenes de tropas de la división que ya está en el sur del Líbano y dijo que en las últimas horas libraron combates cercanos con miembros de Hezbollah apoyados por ataques aéreos contra posiciones del grupo islamista chiita.
El comunicado agregó que más de 150 objetivos de Hezbollah fueron destruidos por la Fuerza Aérea.
Hezbollah, por su parte, dijo en un comunicado que libraba hoy combates con soldados israelíes dentro de la ciudad fronteriza libanesa de Maroun Al-Ras, pero no dio más detalles.
Más temprano, el grupo reveló que se enfrentó a fuerzas israelíes que se “infiltraron” en la ciudad libanesa de Odaisseh y las obligó a retirarse.
Hezbollah informó también que Israel lanzó esta madrugada más de una decena de bombardeos contra los suburbios del sur de la capital de Líbano, Beirut, informó la agencia de noticias Europa Press.
El Ejército de Israel anunció solamente “ataques contra objetivos terroristas en Beirut”, sin dar más detalles.
Más de 1.000 personas murieron en el Líbano desde el comienzo de los ataques israelíes hace 15 días, muchos de ellos combatientes de Hezbollah pero también numerosos civiles.
Cientos de miles de libaneses debieron abandonar sus hogares en el sur del Líbano por temor a los combates.
Las operaciones terrestres en el Líbano suscitaron temores de una guerra más amplia en Medio Oriente, que implicaría una acción más directa por parte de Irán, creador y aliado de Hezbollah, y de Estados Unidos, que ya envió más buques y fuerzas militares a la región en apoyo de Israel.
El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, el general Herzi Halevi, aseveró que responderán a Irán con un ataque que demuestre las capacidades “precisas y sorprendentes” del país.
También advirtió que su país tiene la capacidad militar suficiente para atacar “cualquier punto” de Medio Oriente.
Por su parte, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, advirtió hoy a Israel que no entre en conflicto abierto con Teherán, y aclaró que su país no quiere guerra, pero que Tel Aviv lo obliga a reaccionar a sus acciones.
“Ninguna región puede desarrollarse (en condiciones) de guerra. Nosotros (Irán) no buscamos guerra, es Israel quien nos obliga a reaccionar”, declaró el mandatario iraní en una conferencia de prensa conjunta con el emir de Qatar, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, citado por la agencia SNN.
Al mismo tiempo, Pezeshkian destacó que Teherán tiene una respuesta aún “más potente y dura” por si Israel se decide a atacar a Irán.
También hoy, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, advirtió que no apoyará un ataque israelí contra instalaciones nucleares iraníes en caso de producirse en represalia por el lanzamiento de misiles llevado a cabo en la víspera por Teherán.
“La respuesta es no”, dijo al ser preguntado por la prensa.
Biden agregó que hablará “relativamente pronto” con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y que estará “todo el tiempo” en contacto con él y su equipo.
La Casa Blanca informó en un comunicado que el G7 valora imponer sanciones contra Teherán y prepara ya un comunicado para condenar el ataque.
En tanto, Israel arremetió hoy contra las Naciones Unidas, al declarar persona non grata al secretario general, António Guterres, a quien le prohibió la entrada al país, por no haber condenado inequívocamente el ataque iraní con misiles.
“Condeno la ampliación del conflicto en Medio Oriente, con una escalada tras otra. Esto debe parar. Necesitamos absolutamente un alto el fuego”, había dicho Guterres.

Irán lanzó al menos 180 misiles hacia Israel en represalia por una serie de golpes devastadores que el Ejército israelí le dio a Hezbollah en las últimas semanas.
Esos ataques fueron celebrados hoy por miles de iraníes que se congregaron en las calles de Teherán, informó la agencia estatal IRNA.
Hezbollah bombardea desde hace casi un año el norte de Israel en solidaridad con la organización palestina, Hamas, provocando la evacuación de miles de personas.
Israel ha respondido a estos ataques y ha intensificado sus operaciones contra el grupo, que se han saldado con la muerte de más de un millar personas en poco más de una semana, entre los que destaca el asesinato del líder de Hezbollá, Hasán Nasralá, cuando negociaba la paz con Tel Aviv. Desde entonces, decenas de miles de libaneses y sirios han huido del país, la mayoría cruzando la frontera hacia Siria.
El Ejército dijo que otra de sus divisiones, en general formadas por varios miles de soldados, será desplegada en el sur del Líbano para sumarse a otra que ya está allí desde el lunes a la noche con motivo de las operaciones contra Hezbollah.
La operación en el Líbano, llamada Flecha del Norte, aseguró Tel Aviv, será “limitada y localizada” con la meta de inutilizar infraestructuras militares de Hezbollah y permitir el regreso a sus casas de miles de israelíes del norte de Israel desplazados por meses de intercambios de disparos a través de la frontera.
Hezbollah lanzó el miércoles unos 140 cohetes y algunos drones hacia el norte de Israel, dijo el Ejército, sin informar de daños o de víctimas.
El Ejército israelí difundió imágenes de tropas de la división que ya está en el sur del Líbano y dijo que en las últimas horas libraron combates cercanos con miembros de Hezbollah apoyados por ataques aéreos contra posiciones del grupo islamista chiita.
El comunicado agregó que más de 150 objetivos de Hezbollah fueron destruidos por la Fuerza Aérea.
Hezbollah, por su parte, dijo en un comunicado que libraba hoy combates con soldados israelíes dentro de la ciudad fronteriza libanesa de Maroun Al-Ras, pero no dio más detalles.
Más temprano, el grupo reveló que se enfrentó a fuerzas israelíes que se “infiltraron” en la ciudad libanesa de Odaisseh y las obligó a retirarse.
Hezbollah informó también que Israel lanzó esta madrugada más de una decena de bombardeos contra los suburbios del sur de la capital de Líbano, Beirut, informó la agencia de noticias Europa Press.
El Ejército de Israel anunció solamente “ataques contra objetivos terroristas en Beirut”, sin dar más detalles.
Más de 1.000 personas murieron en el Líbano desde el comienzo de los ataques israelíes hace 15 días, en su mayoría civiles.
Cientos de miles de libaneses debieron abandonar sus hogares en el sur del Líbano por temor a los combates.
Las operaciones terrestres en el Líbano suscitaron temores de una guerra más amplia en Medio Oriente, que implicaría una acción más directa por parte de Irán, aliado de Hezbollah, y de Estados Unidos, que ya envió más buques y fuerzas militares a la región en apoyo de Israel.
El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, el general Herzi Halevi, aseveró que responderán a Irán con un ataque que demuestre las capacidades “precisas y sorprendentes” del país.
También advirtió que su país tiene la capacidad militar suficiente para atacar “cualquier punto” de Medio Oriente.
Por su parte, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, advirtió a Israel que no entre en conflicto abierto con Teherán, y aclaró que su país no quiere guerra, pero que Tel Aviv lo obliga a reaccionar a sus acciones.
“Ninguna región puede desarrollarse (en condiciones) de guerra. Nosotros (Irán) no buscamos guerra, es Israel quien nos obliga a reaccionar”, declaró el mandatario iraní en una conferencia de prensa conjunta con el emir de Qatar, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, citado por la agencia SNN.
Al mismo tiempo, Pezeshkian destacó que Teherán tiene una respuesta aún “más potente y dura” por si Israel se decide a atacar a Irán.
También hoy, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, advirtió que no apoyará un ataque israelí contra instalaciones nucleares iraníes en caso de producirse en represalia por el lanzamiento de misiles llevado a cabo en la víspera por Teherán.
“La respuesta es no”, dijo al ser preguntado por la prensa.
Biden agregó que hablará “relativamente pronto” con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y que estará “todo el tiempo” en contacto con él y su equipo.
La Casa Blanca informó en un comunicado que el G7 valora imponer sanciones contra Teherán y prepara ya un comunicado para condenar el ataque.
En tanto, Israel arremetió hoy contra las Naciones Unidas, al declarar persona non grata al secretario general, António Guterres, a quien le prohibió la entrada al país, por no haber condenado inequívocamente el ataque iraní con misiles.
“Condeno la ampliación del conflicto en Medio Oriente, con una escalada tras otra. Esto debe parar. Necesitamos absolutamente un alto el fuego”, había dicho Guterres.
Irán lanzó al menos 180 misiles hacia Israel en represalia por una serie de golpes devastadores que el Ejército israelí le dio a Hezbollah en las últimas semanas.
Esos ataques fueron celebrados hoy por miles de iraníes que se congregaron en las calles de Teherán, informó la agencia estatal IRNA.




