A 50 años del último golpe de Estado que instaló una dictadura militar entre 1976 y 1983, se recordó a los muertos y desaparecidos durante ese período, y en el acto central en la ciudad de Buenos Aires se leyó un documento elaborado por organismos de derechos humanos.

Este martes 24 de marzo la Plaza y la Avenida de Mayo empezó a colmarse a las 11 de la mañana y no dejó de circular gente. Cualquier foto del momento más colmado de esta manifestación le queda corta a su verdadera concurrencia, porque entraron y salieron miles de personas a lo largo de todo el día.

La Plaza de Mayo es el escenario al que miles de ciudadanos llegan para conmemorar el 50° aniversario del inicio del periodo más sangriento de la historia argentina, que comenzó el 24 de marzo de 1976 con el golpe de Estado impulsado por las Fuerzas Armadas. Ya a falta de dos horas para el acto central, quedaba poco espacio en la plaza, y por la Avenida de Mayo, así como por las diagonales Norte y Sur, columnas multitudinarias comenzaban a decir “presente” en esta manifestación callejera.

Cerca de las 18, terminó el acto y empezó a terminar la masiva marcha de este 24 de marzo. La Plaza de Mayo y sus inmediaciones empezaron a desconcentrarse, aunque quedaba todavía un poco de energía para caminar hasta el subte o el colectivo con las pancartas en alto, las fotos de los desaparecidos bien visibles, el ánimo en alza.

Durante la lectura del documento en el acto central de Plaza de Mayo, los organismos de Derechos Humanos reclamaron: “El Estado debe garantizar la restitución de los nietos apropiados”. En el texto, advirtieron: “Hoy hay un gobierno que no sólo es negacionista, sino que reivindica el terrorismo de Estado y el genocidio. Por eso desmantela las políticas de Memoria, Verdad y Justicia y desfinancia los espacios de memoria que funcionan en los lugares donde hubo centros clandestinos”.

La declaración cuestionó el incumplimiento estatal en materia de reparaciones históricas y prestaciones: “Incumplen la obligación del Estado de garantizar las reparaciones históricas y pago de pensiones para las y los ex presos políticos, exiliados, hijos y sobrevivientes que reciben pensiones mínimas y no tienen obra social”.

Al continuar la lectura, Estela de Carlotto precisó: “Desde la asunción del gobierno de Milei no ha pasado otra cosa que la reducción de las políticas públicas para garantizar éste y todos los derechos del pueblo. El Banco Nacional de Datos Genéticos ha visto intervenida su estructura y la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad reducido a la mitad su planta de trabajadores”.

El documento cerró con un mensaje colectivo: “Estamos en esta plaza, con los 30 mil como bandera, con las Madres y las Abuelas, con los sobrevivientes de los campos de concentración, con los hijos, hijas, los nietos y las nietas, hermanos y hermanas, con los familiares de los detenidos-desaparecidos, y con el conjunto de organismos de derechos humanos acompañados por el pueblo para decirle a Milei: la memoria es nuestra herramienta”.

Además, sumaron un reclamo por la situación de la ex presidenta: “La prisión y proscripción de Cristina Fernández de Kirchner, ex presidenta de la Nación, en un proceso denunciado por absolutas irregularidades, durante el cual se atentó contra su vida, merece nuestra preocupación y repudio. ¡Libertad a Cristina Fernández!”.