Joseph Aoun, ha denunciado los constantes bombardeos de Israel contra todo el territorio libanés. La ofensiva militar israelí en Líbano ha causado más de 1.000 muertos y más de 2.500 heridos, según informaron las autoridades sanitarias libanesas.

El presidente de Líbano, Joseph Aoun, denunció este domingo que el bombardeo israelí sobre la principal autopista del sur del Líbano, que ha dejado incomunicada la ciudad de Tiro, la más importante de la región, supone “el preludio de una invasión terrestre”.

Las fuerzas israelíes bombardearon la autopista y destruyeron un puente clave sobre el río Litani que conecta la ciudad de Tiro con el resto del país.

La acción, según Israel, busca dificultar los movimientos del grupo chiíta Hezbolá y se produjo poco después de que Tel Aviv anunciara su intención de bombardear viviendas próximas a comunidades israelíes en sur del Líbano y los puentes sobre el río Litani, el más largo del país, con 140 kilómetros, clave para la agricultura, el abastecimiento de agua y la generación de energía hidroeléctrica.

“Estos ataques representan una peligrosa escalada y una flagrante violación de la soberanía del Líbano, y se consideran un preludio de una invasión terrestre”, afirmó el presidente libanés tras el ataque.

La destrucción de puentes, incluyendo el puente Qasmiyeh sobre el río Litani, “amenaza la integridad territorial del país y pone en riesgo la vida de los civiles en la región”, añadió.

El ataque aéreo sobre el puente de Qasmiya inició a las 14:30 horas y consistió en el lanzamiento de varios misiles que destruyeron por completo la estructura. Según detalló la agencia NNA, este puente servía como vía de comunicación fundamental para diversas localidades del sur del Líbano, garantizando el enlace con la gobernación de Sidón y la capital, Beirut. La destrucción de este paso afecta directamente la movilidad y el acceso de poblaciones enteras a servicios esenciales y redes de suministro.