Con un crecimiento en ventas superior al 500% impulsado por el cupo para electrovehículos, las automotrices chinas reconfiguran el mapa local. Repasamos las principales marcas y la polémica por impuestos, precios y competitividad frente a la industria nacional.

La llegada de autos chinos a la Argentina dejó de ser un fenómeno aislado y se consolidó como una de las principales novedades del mercado automotor en el arranque de 2026. Con barcos completos descargando unidades provenientes de China, la oferta creció con fuerza. El ingreso de vehículos del gigante asiático aumentó más de 500% frente a comienzos de 2025.
La expansión está explicada por la apertura de importaciones, la flexibilización de cupos y los beneficios arancelarios para tecnologías verdes, como autos eléctricos e híbridos. Sin embargo, lejos de convertirse en opciones “de remate”, los modelos chinos se posicionan en una franja de precios competitiva, apostando más al equipamiento y la tecnología que al bajo costo extremo.
Los precios de los autos chinos en enero de 2026
Un relevamiento de los valores de venta al público, expresados en dólares, muestra cómo se distribuye la oferta según segmento:
Entrada de gama y citycars
BYD Dolphin Mini GL: US$ 22.990
BYD Dolphin Mini GS: US$ 23.990
SUV compactos y medianos
MG ZS HEV (Confort): US$ 27.500
MG ZS HEV (Luxury): US$ 29.900
Chery Tiggo 7 PRO: US$ 32.900
GAC GS4 Emkoo HEV: US$ 33.800
JAC JS6: US$ 33.900
Geely EX5 (eléctrico): US$ 34.800
Forthing T5 EVO: US$ 36.840
SUV grandes y alta gama
GAC GS8: US$ 60.000

En términos generales, el precio de un SUV chino promedio se mueve entre US$ 23.000 y US$ 35.000, mientras que las versiones más grandes, con tracción integral o tecnología híbrida avanzada, superan con holgura los US$ 50.000 y en algunos casos se acercan a los US$ 80.000.
Aunque muchos modelos ingresan sin pagar el 35% de arancel extrazona, especialmente los eléctricos e híbridos, el valor final al público sigue impactado por costos logísticos, IVA e impuestos internos. Ese esquema limita la posibilidad de ofrecer precios significativamente más bajos frente a marcas tradicionales.
LA polémica con la industria nacional
El debate de fondo aparece cuando se habla de precios. Los autos eléctricos chinos ingresan con una carga impositiva mucho menor que los vehículos fabricados en Argentina, lo que genera una competencia desigual para la industria nacional.
Este punto no es menor para las provincias con perfil industrial, donde la producción automotriz y autopartista genera empleo directo e indirecto. La apertura sin una política de equilibrio puede profundizar asimetrías entre importados y producción local.
Entre las principales dudas de los compradores aparecen la garantía de las baterías, el costo de reposición, la postventa y la reventa futura. Aun así, el mercado empieza a aceptar estos vehículos como parte del paisaje automotor.
Qué marcas lideran el desembarco a la Argentina
El mercado se volvió más competitivo y fragmentado, con la llegada de nuevas marcas y el relanzamiento de otras ya conocidas. Baic encabeza el segmento con alrededor del 2,2% del mercado, seguida por Haval, con cerca del 1%.
Detrás de este avance aparecen grandes grupos empresarios locales:
Grupo Antelo: Haval, Tank, Ora y el relanzamiento de Changan.
Grupo Corven: Chery, Foton y DFSK.
Grupo Eximar: MG.
Avantek: GAC.
Grupo Belcastro: Baic y Skywell.
La excepción es BYD, que opera de manera directa en el país, sin importador intermediario.
Así, en enero de 2026, los autos chinos ya no son una rareza: se integran al mercado argentino con precios competitivos, fuerte apuesta tecnológica y una presencia cada vez más visible en concesionarios.





