Con amplia mayoría se logró la media sanción a la iniciativa de financiamiento universitario, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto cuestionado por el Gobierno que declara la Emergencia Sanitaria por dos años de la Salud Pediátrica y de las Residencias Nacionales en Salud que, entre otras cuestiones, dispone la recomposición salarial del personal sanitario, reasignar fondos y partidas para la compra de insumos. Milei anunció en cadena nacional que vetará todo lo que apruebe el Congreso y provoque déficit fiscal.

La oposición logró este miércoles en la Cámara de Diputados dar media sanción a un proyecto que apunta a reforzar y garantizar el financiamiento de las universidades nacionales. Fue la primera votación de una mega sesión incómoda para la Casa Rosada que también incluye en el temario la declaración de emergencia en pediatría -por la crisis del hospital Garrahan- y las iniciativas patrocinadas por los gobernadores para coparticipar el impuestos los combustibles líquidos y para repartir de forma automática los Aportes del Tesoro Nacional.
La oposición consiguió 158 votos afirmativos, con 75 rechazos y 5 abstenciones. Como hubo 18 ausentes, no se alcanzó una mayoría especial de dos tercios por apenas un voto, lo que puso en evidencia el amplio apoyo que cosechó la iniciativa y deja a la oposición en una buena posición para insistir ante un eventual veto presidencial. El grueso de los votos afirmativos lo aportaron Unión por la Patria, Democracia para Siempre, Encuentro Federal, Coalición Cívica, el Frente de Izquierda y la UCR.
El proyecto, impulsado por el radicalismo disidente de Democracia para Siempre en conjunto con los rectores nucleados en el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) propone actualizar por inflación automáticamente los gastos de funcionamiento de las casas de estudios, hospitales universitarios y partidas para investigación, ordena la convocatoria a paritarias -dentro de tres meses- para recomponer el salario docente y no docente y aumenta las becas, entre otros puntos.
Desde un comienzo, los libertarios rechazaron el proyecto bajo el argumento de que el costo fiscal era demasiado alto y pondría en riesgo el superávit fiscal, piedra fundamental de todo el plan económico. De hecho, el presidente Milei ya vetó una iniciativa similar el año pasado.

EMERGENCIA EN PEDIATRIA
La oposición logró una segunda victoria legislativa en la mega sesión de Diputados con la aprobación del proyecto que declara la emergencia en pediatría. La votación cerró con 159 votos positivos, 67 en contra y 4 abstenciones, lo que representa una mayoría agravada de dos tercios del total que podría tener un impacto significativo si el gobierno nacional decidiera eventualmente vetar la ley.
Al igual que con el financiamiento universitario, la mayoría de los votos positivos los aportaron Unión por la Patria, Democracia para Siempre, Encuentro Federal, Coalición Cívica y el Frente de Izquierda. En contra se manifestaron los libertarios, sus aliados del PRO y parte del radicalismo.
La iniciativa, elaborada en medio de la crisis del hospital Garrahan y el conflicto con los residentes, contempla -por dos años- la asignación “prioritaria e inmediata” de recursos presupuestarios al sector, declara al Garrahan como “hospital de referencia nacional en la atención de alta complejidad” y dispone que se garantice “su funcionamiento pleno y sostenido”.
También establece la asignación prioritaria de recursos para bienes de uso y consumo, insumos críticos, mantenimiento de infraestructura, medicamentos, vacunas, tecnologías médicas y personal esencial destinados al cuidado y atención pediátrica en el país.

Por otro lado, propone una recomposición inmediata de los salarios del personal de salud -incluidos los residentes-, la cual “no podrá ser menor a la que recibían en términos reales en noviembre del año 2023”. Según la Oficina de Presupuesto del Congreso, equiparar las remuneraciones de personal pediátrico (asistencial y no asistencial) y residentes al nivel salarial de noviembre de 2023 implicaría un gasto adicional de la Nación entre julio y diciembre de $65.573 millones. Pero anualizada esa erogación alcanzaría $133.433 millones.
El informe también aclara, en referencia a la asignación prioritaria de recursos, que “no hay reservas presupuestarias destinadas específicamente a emergencias sanitarias”. Finalmente, la iniciativa incluye la exención en Ganancias para todo el personal, cuando desempeñen actividades críticas, horas extras y/o guardias.
Uno de los principales impulsores de la iniciativa fue el médico y neurocientífico Facundo Manes: “En los hospitales pediátricos como el Garrahan se lucha todos los días con humanidad y ciencia. No se atienden números, se salvan vidas. Debemos entender que la salud ha dejado de ser una lucha simplemente contra la enfermedad. La salud pública está vinculada directamente con el desarrollo económico y humano. Por el contrario, la mala salud pública es un obstáculo para el crecimiento de un país”.
En la misma línea, el peronista Pablo Yedlin, titular de la comisión de Salud en Diputados, alertó sobre la situación del Hospital Garrahan: “Está en peligro la continuidad del hospital, y eso pone en riesgo la salud de los niños de la Argentina. El Garrahan atendió a 355 mil niños de todas las provincias en 2024, atención a los gobernadores, no hay otro lugar para que se los atienda a los casos de alta complejidad, no hay vuelta atrás si esto sale mal”.
ACTUALIZACIÓN: VIERNES 8 DE AGOSTO
- Milei desafió al Congreso: “Si quieren volver atrás me van a tener que sacar con los pies para adelante”
En un mensaje transmitido por cadena nacional, el presidente Javier Milei realizó un balance de su gestión y criticó duramente la reciente aprobación de leyes en el Congreso que, según afirmó, ponen en riesgo el superávit fiscal y la estabilidad económica del país. Además, anunció dos medidas para intentar blindar el equilibrio de las cuentas públicas y mantener su programa económico.
En un mensaje transmitido por cadena nacional, el presidente Javier Milei realizó un balance de su gestión y criticó duramente la reciente aprobación de leyes en el Congreso que, según afirmó, ponen en riesgo el superávit fiscal y la estabilidad económica del país. Además, anunció dos medidas para intentar blindar el equilibrio de las cuentas públicas y mantener su programa económico.
En ese sentido, señaló que sería sencillo acompañar cualquier iniciativa de gasto del Congreso y desentenderse de las consecuencias, como hicieron sus antecesores, pero afirmó que “su tarea es garantizar el bienestar de los 47 millones de argentinos”, aún al costo de ser señalado como “cruel”.
Además, advirtió sobre las consecuencias de retroceder respecto al equilibrio alcanzado. Argumentó que, dado el “peor historial de defaults de los últimos 100 años”, la Argentina carece de acceso al financiamiento internacional, por lo que “cualquier gasto adicional debería recurrir a la emisión monetaria o el alza de impuestos”, ambos caminos que, sostuvo, conducirían a la hiperinflación, la pobreza y el estallido social.
“No hay ninguna posibilidad de que yo permita que esto suceda. No vamos a volver atrás. No vamos a volver al pasado. No vamos a volver al sendero de la decadencia. Y al Congreso le digo: si ustedes quieren volver atrás me van a tener que sacar con los pies para adelante”, sentenció.





