OMS: El 31% de la población mundial está en riesgo por llevar una vida sedentaria y las mujeres son las más afectadas

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Los datos proporcionados por el organismo sanitario internacional fueron publicados por la revista ‘The Lancet Global Health’. Al ser las mujeres menos activas que los hombres, corren mayor riesgo de sufrir enfermedades crónicas. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que casi 1.800 millones de personas adultas en el mundo no practican ningún tipo de actividad física, lo que supone un aumento del 6% desde los datos recogidos en el año 2010. Además, el estudio publicado en la revista británica The Lancet Global Health, ha subrayado que las mujeres son menos inactivas que los hombres, por lo que corren mayor riesgo de sufrir enfermedades crónicas. 

Lo “preocupante”, según afirman los expertos de la OMS, es que no hay previsión de mejoría en el futuro, sino todo lo contrario. Si se mantiene esta tendencia, se espera que la inactividad ascienda un 4% para 2030, alcanzando así el 35%. En este sentido, los países de Asia son los que presentan las tasas más altas de inactividad física (48%), sobre todo entre la población de renta alta de las regiones del Meridional y el Pacífico. En cambio, España no supera la media mundial, ya que sólo el 25% de la población no practica ejercicio, de la misma manera que el resto de países occidentales de renta alta y Oceanía, que tan sólo tiene un porcentaje de inactividad del 14%.

Por otro lado, el estudio también aclara que las mujeres son menos activas que los hombres. De esta manera, la población mundial femenina presenta un 34% de inactividad física, frente al 29% de la tasa de inactividad masculina, según ha resaltado la doctora Leanne Riley, quien también es la jefa de Vigilancia, Seguimiento y Presentación de Informes del Departamento de Enfermedades No Transmisibles de la OMS.

Ante las alarmantes cifras, el doctor y director de promoción de la salud de la OMS, Ruediger Krech, ha insistido en que es importante revertir la situación, ya que la inactividad física constituye “una amenaza silenciosa para la salud mundial”. Tal y como ha afirmado, la incorporación de medidas que promuevan la actividad física y que consigan hacerla “accesible, asequible y agradable para todos” disminuiría los niveles de sedentarismo en las diferentes poblaciones. Por consiguiente, el sistema público tendría que destinar menos recursos al tratamiento de las enfermedades crónicas no transmisibles: “En 10 años podrían evitarse 500 millones de nuevos casos de enfermedades no transmisibles, con un coste para el sistema de salud pública de 300.000 millones de dólares”. 

Los expertos aseguran que existen múltiples razones por las que la inactividad física aumenta en todo el mundo, sobre todo entre la población con mayor nivel adquisitivo. La predilección hacia un modelo laboral más sedentario, las complicaciones en el transporte activo derivadas de los cambios climáticos y la presencia e influencia de las tecnologías en el ámbito del ocio son algunas de las causas que han provocado el crecimiento de esta tasa y que cada vez alarma más a la Organización Mundial de la Salud.