La UIA, CAME y la CAC trabajarán en una agenda común a favor de la producción y el diálogo

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El encuentro entre los representantes de las entidades gremiales empresarias más importantes del país se llevó a cabo en la sede de la CAME, con el objetivo de unificar las propuestas del sector empresario.

Mario Grinman, Alfredo González y Daniel Funes de Rioja durante el encuentro. Foto: CAME

Los titulares de la Unión Industrial Argentina (UIA), la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) coincidieron hoy en la necesidad de construir una agenda productivista común que incluya el diálogo con todos los sectores políticos.

Bajo el lema “El futuro lo producimos entre todos”, Daniel Funes de Rioja (UIA), Alfredo González (CAME) y Mario Grinman (CAC) solicitaron al arco político una mayor apertura al diálogo para saldar eventuales diferencias y transitar un camino que fortalezca al sector productivo y genere puestos de trabajo de calidad.

“Es una iniciativa estupenda porque hay muchas cosas que nos unen aunque también sabemos que cada entidad tiene que mantener su perfil de trabajo”, señaló Grinman en la apertura del evento.

En este sentido, admitió que “demasiado daño hicieron las diferencias y ahora nos sentimos cómodos para avanzar en temas como las reformas tributaria y laboral”.

Grinman hizo hincapié en las dificultades que genera un escenario inflacionario que “no es nuevo, ya que de 1949 a la fecha hemos convivido con una inflación promedio del 67%, excluyendo los tiempos hiperinflacionarios del gobierno de Raúl Alfonsín”.

“La inflación claramente tiene que ver con el déficit, el gasto y la emisión, no con la deuda; de hecho hay 50 países más endeudados que la Argentina y tienen un costo de vida de un dígito”, subrayó el titular de la CAC.

A su turno, Daniel Funes de Rioja se mostró a favor de reforzar “la unidad de acción, por lo tanto es importante la coordinación de las cúpulas para transmitirle un fuerte mensaje a la política”.

“Tenemos que tener una agenda productiva, por eso hicimos un Libro Blanco con propuestas bien marcadas para el desarrollo. En vez de protestar tenemos que proponer sobre la base de un futuro deseable”, enfatizó Funes.

El Libro Blanco de la UIA consta de cuatro propuestas parlamentarias: incentivos a la inversión industrial; nuevas realidades laborales; desarrollo pyme y dinamismo empresarial; promoción de exportaciones.

Además desarrolla un capítulo especial a favor del desarrollo federal a partir de los cambios necesarios para las economías regionales desde la infraestructura, el transporte y la agenda fiscal.

En este contexto, la UIA propone en el Libro Blanco más de 100 medidas trabajadas por todos los departamentos técnicos de la entidad.

“No es el momento de llorar por lo que no hicimos o hicimos mal, si queremos que haya conducción de políticas de Estado empecemos dando el ejemplo”, remarcó Funes de Rioja.

El encuentro se realizó en la sede de CAME

En lugar de hablar de brecha, el titular de la UIA se refirió a la “profunda grieta; es el momento de avanzar en la descentralización de la productiva porque si no tenemos transporte a costos competitivos no vamos a poder poner ni un kiosco”.

Por su parte, González afirmó que el encuentro de este mediodía “es un buen punto de partida para construir una voz unificada del sector empresario”.

“Tenemos que fortalecer el sector productivo”, enfatizó González, quien, al igual que Grinman, manifestó su preocupación por los altos niveles de inflación.

“La inflación es un quiste que lima al poder adquisitivo, y claramente afecta al sector productivo argentino; es el gran problema de nuestra Argentina productiva”, remarcó González.

En cuanto a la necesidad de apuntalar el diálogo con todos los sectores políticos, manifestó que “hay más debates en los programas periodísticos que en el Congreso Nacional”.

Para el presidente de CAME, “llegó la hora de ser la voz del sector productivo, que sientan que estamos trabajando juntos”.

González, en sintonía con sus interlocutores, reconoció el “buen diálogo” que mantienen con los sindicatos, aunque pidió que “cambien algunos métodos de protesta”.