La exministra lo volvió a desafiar, pero el jefe de gobierno porteño pidió cuidar la unidad y no responder.

Frente a la fuerte interna que se desató en la cúpula de Pro tras el triunfo de Juntos por el Cambio en las legislativas, el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta bajó un mensaje pacifista a su tropa: “Hay que cuidar la unidad. Llegamos hasta acá todos unidos y así tenemos que mantenernos”.

Lo hizo al encabezar la tradicional reunión de gabinete porteño de los miércoles. Por esas horas, larretistas y vidalistas mascaban bronca ante una nueva provocación de Patricia Bullrich, que buscará hoy posicionarse nuevamente en un acto Miguel Ángel Pichetto y sindicalistas y empresarios. Es que la titular de Pro había vuelto a desafiar públicamente el liderazgo de Larreta con una frase que agitó las aguas en el macrismo porteño.

“La expectativa que teníamos en la Ciudad era superar el 50%. No es una maldad de mi parte, es lo que objetivamente pasó”, lanzó la exministra de Seguridad en diálogo con radio La Red. Envalentonada con el éxito de su jugada por los “cinco senadores”, Bullrich remató: “En el resto del país el festejo fue total y absoluto”.

Tras la pulseada, Bullrich y Larreta se juntaron para ratificar la "unidad"

El dardo fue dirigido a María Eugenia Vidal, una de las grandes apuestas de Rodríguez Larreta en las legislativas, quien se alzó con un triunfo contundente en la Capital, pero no fue una aplanadora.

De hecho, la exgobernadora no logró contener los votos que había cosechado Juntos por el Cambio en las primarias ni pudo llegar al 50%, un número con el que se ilusionaban en la ciudad de Buenos Aires y en el entorno de María Eugenia Vidal, para garantizarle al oficialismo porteño al menos ocho de las diez bancas que ponía en juego.

“No le vamos a contestar. Lo que dijo es una estupidez. Fue una chicana o mala leche”, comenta un alfil del larretismo. Siempre atentos al humor social, los habitantes de la sede porteña en Parque Patricios argumentan que los ciudadanos no quieren ver a los políticos “peleando”.

De esa forma, habituado a administrar los conflictos internos, Rodríguez Larreta se vuelve a replegar ante el desafío de Bullrich. En modo zen, pidió tomar distancia de los tironeos.

“No profundizamos sobre declaraciones o interpretaciones. En la Ciudad estamos a full con la gestión y quienes fueron candidatos están trabajando para fortalecer Juntos por el Cambio”, dicen desde la sede gubernamental porteña de la calle Uspallata.

Vidal aseguró que "nunca" dijo haber ganado y Bullrich reconoció una  probable derrota | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante

Así, fiel a su estilo, el alcalde opta por no confrontar con sus retadores internos, pese a que varios de los laderos y aliados porteños repiten en la intimidad que el jefe de Gobierno debería asumir un mayor protagonismo interno y pelear por la cabecera de Pro con miras a la disputa por la presidencia en 2023.

Rodríguez Larreta sabe que para tener chances de llegar a la Casa Rosada los necesita a todos adentro de la coalición opositora. También sus armadores admiten que será blanco de los dardos de Bullrich o los retadores radicales, como Facundo Manes o Gerardo Morales, que también quieren un lugar.

Ayer, Rodríguez Larreta les pidió a sus ministros que lo ayuden a blindar la unidad de Juntos por el Cambio y relativizó las diferencias entre las tribus de Pro o las interpretaciones por el resultado electoral del domingo.

Tras las legislativas, Rodríguez Larreta volverá a calzarse el traje que más cómodo le queda: el gestor municipal. Sus escuderos insisten en que “falta mucho” para 2023 y que las fricciones son naturales en pleno proceso de reconfiguración de liderazgos internos.

Cumbre secreta y un nuevo round en la interna Macri-Larreta

Ayer, Vidal se refirió a las declaraciones de Bullrich. ”No hay tiempo para debatir entre políticos”, respondió, para evitar la confrontación. “En la ciudad tuvimos un triunfo contundente, de 20 puntos de diferencia con respecto a la segunda fuerza. Pero no fue un triunfo personal sino de toda una lista de Juntos por el Cambio”, profundizó.

En esa línea, la legisladora electa señaló que el Gobierno pretende dividir a los dirigentes de la coalición opositora y aseveró que no será “funcional” a esa estrategia.