La histórica decisión surgió durante la novena jornada del encuentro de Glasgow.

Los principales funcionarios del sistema de salud de 47 países, entre ellos Reino Unido, se comprometieron este martes a crear servicios sanitarios enfocados en la reducción de las emisiones de dióxido de carbono, en el marco del Día de la Ciencia y la Innovación en la novena jornada de la COP26, de Glasgow, Escocia.

Los sistemas sanitarios son actualmente una fuente importante de emisiones de gases de efecto invernadero ya que representan alrededor del 4,6% del total mundial, lo que significa que si fueran un solo país, los sistemas sanitarios serían el quinto mayor emisor.

El Gobierno británico, por su parte, se comprometió a que todo el país alcance la neutralidad de carbono (que las emisiones de dióxido de carbono sean iguales a las que se logran retener) para 2050, mientras que el Servicio Nacional de Salud de Escocia estimó llegar a este nivel, también conocido como cero neto, para 2045 y Gales, para 2030.

“Como comunidad sanitaria, no podemos quedarnos al margen: debemos responder al cambio climático con medidas urgentes, con la colaboración global como eje central”, expresó este martes el ministro de Salud y Asistencia Social, Sajid Javid.

Además, este martes el principal asesor del Gobierno británico, el científico Patrick Vallance, advirtió que el límite de calentamiento global de 1,5 grados, establecido en el Acuerdo de Paris de 2015, “no es negociable”.

En una disertación en la COP26, Vallance subrayó que las promesas hechas por los países en Glasgow son “pasos en la dirección correcta”, pero alcanzar el objetivo para finales de siglo seguirá siendo “realmente difícil”.

El reto de cero emisiones en 2050 para limitar el cambio climático a 1,5°C  no tiene precedentes históricos

Dijo que si bien el comportamiento individual ayudará a frenar el aumento de las temperaturas, los Gobiernos deben implementar políticas, infraestructura y tecnologías ecológicas para hacer que los cambios ecológicos sean más fáciles para las personas.

Más temprano el científico declaró a la cadena de noticias BBC que el cambio climático plantea un problema mucho mayor que el coronavirus, que afecta a la humanidad durante 50 a 100 años en lugar de solo dos a cuatro. “Si esto no se detiene, será un desafío cada vez mayor para la forma en que vivimos y se perderán vidas”, alertó.