El presidente de Uruguay reivindicó muchas actitudes solidarias durante la pandemia de Covid-19 y condenó situaciones de “inequidades y diferencias”.

El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, volvió a cargar este miércoles contra los gobiernos “autoritarios que les tienen miedo a la libertad y miedo a sus pueblos”, y aunque reivindicó muchas actitudes solidarias durante la pandemia de Covid-19 consideró que la inédita situación sanitaria mundial “desnudó inequidades y diferencias”.

En su discurso ante la asamblea general de la ONU, Lacalle Pou hizo una encendida defensa de las libertades individuales y sociales, aunque dejó en claro que no puede “concebirse “la libertad sin responsabilidad y sin solidaridad”. “Quedó demostrado que el desigual acceso a las herramientas hace que la libertad se puede gozar de distintas maneras.

Y cayó por tierra la falsa dicotomía entre la presencia del Estado y la libertad individual. Donde el Estado cumple bien el rol de protección, los más vulnerables acceden a más herramientas para ejercer su libertad”, evaluó el mandatario.

Lacalle Pou había estado en la sesión de este martes, pero su turno para el discurso, el primero que brinda ante la asamblea general de la ONU, fue este miércoles.

Llegó al recinto con alguna expectativa del resto puesta en sus palabras, después de que en la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), el fin de semana en México, denunciara que Cuba, Venezuela y Nicaragua tienen gobiernos dictatoriales.

Valoró “el gran trabajo de investigadores y científicos, del sistema de salud sobreexigido, de maestros y profesores” y celebró que “la humanidad demostró su capacidad de adaptación”, pero lo contrapuso con el hecho de que la pandemia, “como contrapartida, desnudó inequidades y la calidad democrática y la vocación sobre la libertad de distintos gobiernos”.

Puso de relieve que “las vacunas se hicieron en tiempo récord, pero hubo un suministro deficitario y no equitativo” y juzgó que “el proceso de vacunación es central para recuperar la libertad”.

El presidente uruguayo reseñó que “los gobernantes tendieron a proteger a la gente”, pero llamó a estar “alertas para que eso no se convierta en proteccionismo”, porque se necesita “la libertad de comerciar, de competir”. “Uruguay está en proceso de abrirse más al mundo”, amplió.

Y, en el momento más áspero de su discurso, expresó que no podía pasar por este foro “sin hablar de la violación de los derechos humanos por parte de gobiernos que integran esta organización”.

“Somos respetuosos de la no intervención en asuntos internos pero no podemos ser omisos en denunciar esto: hay gobiernos autoritarios que le temen a sus pueblos y terminan empobreciendo a su gente por varias generaciones”, alertó Lacalle Pou.

Finalmente, reseñó que desde joven cuestionó aquel precepto del filósofo inglés Thomas Hobbes acerca de que “el hombre es el lobo del hombre”, porque “cada acción en cada lugar del mundo involucra a todos”. “Si algo deja como enseñanza esta pandemia, es que todos somos uno”, concluyó.

Lacalle estuvo en la sesión de ayer, pero su turno para el discurso, el primero que brinda ante la asamblea general de la ONU, fue hoy.

Llegó al recinto con alguna expectativa del resto puesta en sus palabras, después de que en la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), el fin de semana en México, denunciara que Cuba, Venezuela y Nicaragua tienen gobiernos dictatoriales.