Apple Corps : La manzana “picante”

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Cuando hoy oímos la palabra “Apple” inmediatamente la asociamos con el mundo de la informática o de la telefonía móvil; sin embargo, ese nombre identificó años atrás a un ambicioso proyecto multimedia impulsado por los Beatles, que si bien comenzó con buenas intenciones pronto se convertiría en un gran dolor de cabeza para sus impulsores y un ejemplo de lo que no debe ser una empresa.

Por Daniel De Marco


Aquí te contamos su historia…
A comienzos de 1967 The Beatles, la banda de música popular más famosa del mundo, se encuentra grabando su nuevo álbum “Sargent Pepper”. Luego de su última presentación en vivo el 29 de Agosto de 1966 en San Francisco han decidido abandonar definitivamente las giras para abocarse plenamente a la composición y grabación de su música, explorando al máximo las posibilidades técnicas que le brindan los estudios Abbey Road de la discográfica EMI.

Mientras los artistas se encuentran abocados a su tarea sus asesores financieros los ponen en conocimiento de que cuentan con un monto de dos millones de libras esterlinas para invertir en un emprendimiento, y que de no hacerlo ese dinero se perderá a manos de la “Inland Revenue” (la administración impositiva británica). Ante este panorama, en Abril de 1967 se conforma “Beatles and Co.”, una sociedad en la que cada miembro posee una participación individual del 5%, quedando un 80% restante para la creación de una corporación que será administrada en forma conjunta por los cuatro integrantes de la banda. La cuestión a abordar es cuál será la actividad a desarrollar por la nueva empresa: Brian Epstein, manager del grupo que ha quedado en una virtual inactividad desde que los Beatles dejaron de actuar en giras, plantea la idea de crear una cadena de negocios destinados a vender “merchandising” del grupo.

John y Yoko - 22 de mayo de 1968
John Lennon y Yoko Ono el día de la presentación de Apple, en 1968


La sorpresiva muerte de Brian Epstein en Agosto de 1967 obliga a los Beatles a acelerar el proceso de constitución de la futura compañía. Según Ringo Starr, la intención inicial de los músicos es integrar a NEMS (la editora musical de la familia Epstein) para el nuevo emprendimiento, y le acercan la propuesta a Clive (hermano de Brian):“Intentamos formar Apple con Clive Epstein, pero no
quiso… Supongo que no creía en nosotros. Él no creía que pudiéramos hacerlo. Él pensaba que éramos cuatro salvajes y que íbamos a gastar todo su dinero y lo íbamos a llevar a la quiebra. Pero esa era la idea original de Apple: formarla con NEMS”.

Pese a esta negativa, los Beatles siguen adelante con el proyecto, cuyo nombre es idea de Paul Mc Cartney, inspirado en un retrato del pintor belga René Magritte que contiene una manzana verde con la leyenda “Au Revoir” (“Hasta Luego”). Los primeros negocios de la flamante corporación son la editorial musical “Apple Publishing” y la “Apple Boutique” emplazada sobre Baker Street (la legendaria calle vinculada a los relatos del detective Sherlock Holmes). El gerenciamiento de esta última queda a cargo de Peter Shotton (amigo de la infancia de John Lennon) y Jennie Boyd (cuñada de George Harrison) y se contrata a la agrupación holandesa “The Fool” para el diseño de la mercadería y del local. En Enero de 1968 se inscribe a “Apple” como marca registrada y al mes siguiente se hace lo mismo con las divisiones que constituirán a la corporación, entre ellas Apple Films, Apple Electronics y Apple Records.


Apple Corps es presentada formalmente “en sociedad” por John Lennon y Paul Mc Cartney en una conferencia de prensa realizada en la ciudad de Nueva York el 14 de Mayo de 1968. En esa oportunidad afirma Lennon que la nueva corporación: “es un negocio relacionado con discos, películas y electrónica, y (como actividad secundaria)… fabricación, o lo que sea”. Agrega su compañero Mc Cartney: “Queremos ayudar realmente a la gente pero sin hacerlo como un acto de caridad o parecer simples mecenas de las artes.

Estamos en la feliz situación de no necesitar realmente más dinero. Así que por primera vez los jefes no están en esto por la ganancia. Si venís y me decís: ‘tengo un sueño así y así’, te voy a decir: ‘acá tenés la plata: andá y hacelo’. Ya hemos comprado todos nuestros sueños. Ahora queremos compartir esas posibilidades con otros”. Profundizando las utopías, también afirma Mc Cartney que Apple será “un lugar hermoso donde se puede comprar cosas hermosas… una “extravagancia” controlada…una especie de comunismo occidental”.

Conciertos que hicieron historia: The Beatles en la azotea del edificio Apple Corps (1969)
Los Beatles en la azotea de Apple Corps

La “extravagancia” se empieza a descontrolar
En consonancia con estas declaraciones, una de las primeras tareas a la que se abocan los nuevos empresarios es el reclutamiento de artistas. Para esto se publica un aviso en el que aparece Alistair Taylor (gerente general de Apple Corps) como un “hombre orquesta” tocando varios instrumentos a la vez, y la leyenda “Este hombre tiene talento”. En cuestión de horas las oficinas de Apple
se ven desbordadas de aficionados que anhelan tener una oportunidad, pero los reclutadores se desilusionan pronto: “Finalmente, todos los que venían a ofrecerse eran tipos que apenas podían tocar un instrumento o cantar una nota.

Así, Apple casi se convirtió en un asilo de lunáticos”, recordaría George Harrison. Pese a la premisa de “no hacer caridad”, en los hechos la productora le entrega dinero a un montón de personajes que se van para nunca más volver…Pero también logran contar en sus filas con músicos que si bien no venden al nivel de los mismos Beatles logran producciones destacadas, como el grupo Badfinger y los solistas Mary Hopkin, Jackie Lomax y James Taylor.


Pero si las cosas no van del todo bien con la música, con la ropa no van mucho mejor: los Beatles han puesto al frente de la boutique (al igual que en otros puestos jerárquicos) a personas de su máxima confianza pero sin habilidades ni experiencia en los negocios, y el local de ropa, al no contar con reglas elementales de control (monitoreo del movimiento del público en el local, inventarios de la mercadería) se convierte en un “agujero negro”, a punto tal que tras ocho meses de existencia acumula una pérdida de 200.000 libras esterlinas(el equivalente al 10% del dinero que debieron invertir para no perderlo ante el fisco), lo cual lleva a los socios a tomar la decisión de cerrarlo.


Para liquidar el stock resuelven regalarlo al público, con la condición que cada persona que ingrese al local se lleve sólo una prenda. El 31 de Julio de 1968 la Apple Boutique abre sus puertas por última vez, generando un tumulto de tal magnitud que se debe solicitar la ayuda de la policía para controlar a la gente que viene a retirar su “souvenir”.

Bill Gaphardt's Beatles Psychdelic Page
Apple Corps boutique

“Magic Alex”: nada por aquí, nada por allá…
En la variopinta galería de personajes que nutre el “mundo Apple” sobresale el griego Alexis Mardas, un técnico llegado a Inglaterra en 1965 con la intención de involucrarse en el “swinging London” y ganar renombre como experto en electrónica.

Luego de realizar una exposición de “esculturas de luces cinéticas” conoce a John Lennon, quien queda impresionado con la “Nothing Box” (“Caja de la Nada”), un artefacto con ocho luces que se encienden en forma aleatoria.


Lennon, tan entusiasta como neófito en cuestiones de ciencia y tecnología,bautiza a su amigo helénico como “Magic Alex” (“Alex el Mágico” o “el MagoAlex”), quien pronto se incorpora al entorno de los “cuatro de Liverpool” y logra tener la influencia suficiente como para ser puesto al frente de la división de electrónica de Apple en el barrio londinense de Westminster. Allí se pone a trabajar el pintoresco Alex de riguroso guardapolvo blanco, montando un taller con innovaciones dignas del laboratorio del Dr. Honeydew (el científico del “Show de los Muppets”) como “la pintura eléctrica” (láminas de aluminio pintado con cables que conectados a la corriente eléctrica “iluminan” la pintura) o “la tostadora musical” (una reproductora para dos “magazines” o cartuchos de 8 pistas que se asemeja a una tostadora de pan).


En sus frecuentes visitas a las sesiones de grabación, Alex persuade insistentemente a los Beatles de que los estudios Abbey Road cuentan con equipamiento obsoleto y que él puede armarles un nuevo estudio con una consola de 72 canales, cuando las más avanzadas del mercado (como las que se utilizan en los estudios de EMI) sólo tienen 8 canales. Con el aval de su amigo Lennon y la reticencia inicial del resto de la banda, “Magic Alex” inicia la construcción del estudio en el sótano del edificio de Apple en la calle Saville Row, a inaugurarse para la grabación del álbum “Get Back” (posteriormente llamado “Let It Be”). Cuando los miembros de la banda y su productor George Martin llegan al estudio quedan ingratamente sorprendidos. El estudio no cuenta con las mínimas condiciones técnicas necesarias: no tiene un intercomunicador entre la sala de grabación y la sala de control, su acústica es tan deficiente que para grabar hay que apagar el sistema de calefacción central porque el ruido “se cuela” en las tomas, y la consola sólo tiene 16 de los 72 canales prometidos, que por otra parte no funcionan.

Para George Harrison el resultado del trabajo de Mardas es un “caos” y “el desastre más grande de todos los tiempos”. Igualmente los Beatles graban parte de “Let It Be” en el nuevo estudio gracias al auxilio de George Martin (que lleva dos consolas de 4 canales traídas de los “obsoletos” estudios Abbey Road).

El estudio en 1971


“El sueño terminó”
A principios de 1969 y ante el creciente descalabro financiero de Apple Corps, los Beatles llegan a la conclusión que deben contratar a un nuevo manager: Paul Mc Cartney propone como administradores a Lee y John Eastman (el suegro y el cuñado de Paul, respectivamente), mientras que sus compañeros imponen a Allen Klein, un duro representante que ya ha trabajado con otros artistas, incluyendo a los Rolling Stones. Ringo Starr resume la situación al momento de la llegada de Klein: “Teníamos como mil personas que no eran necesarias, pero todos lo disfrutaban. A todos les pagaban nada más que por sentarse. Teníamos a un tipo solamente para leer las cartas del Tarot y el I Ching…Era una locura”.


Para poner las cosas en orden Klein toma severas medidas de reestructuración, entre ellas despedir a “Magic Alex” y disolver Apple
Electronics luego de estimar que los gastos incurridos en sus infructuosos proyectos ascienden a unas 300.000 libras esterlinas (el equivalente actual a unos 7,5 millones de dólares). Al margen de esto, el caos que se vive en Apple no es otra cosa que el reflejo del progresivo desmembramiento interno de los Beatles: a pesar de la edición de brillantes trabajos como el doble “The Beatles”
(conocido popularmente como “Album Blanco”) y “Abbey Road”, la relación entre los músicos es cada vez tensa y cargada de recelos y desconfianza.


Cada uno de ellos está más interesado en sus proyectos individuales que en la continuidad de la banda, e intentan sucesivamente abandonarla (primero Starr durante las sesiones del “Album Blanco”, luego Harrison durante la grabación de “Let It Be” y Lennon en septiembre de 1969, previo al lanzamiento de “Abbey Road”), aunque ninguno de estos intentos se concretan. Será Paul Mc
Cartney quien anuncie su alejamiento de los Beatles en abril de 1970 a través de una nota de prensa coincidente con la edición de su primer álbum solista.


Paralelamente Mc Cartney decide cortar todo vínculo con Allen Klein y Apple
Corps, para lo cual se ve obligado a presentar una demanda judicial contra sus ex compañeros en enero de 1971. Durante los años siguientes Apple queda restringida a la edición de discos (principalmente los trabajos solistas de los cuatro ex Beatles) y a la producción de algunas películas; en 1973 Harrison, Lennon y Starr demandan a Allen Klein acusándolo de desmanejos en la gestión de Apple y finalmente en enero de 1975 se produce la disolución formal de la sociedad constituida por los Beatles, aunque en el acuerdo resuelven mantener la marca “Apple”, la cual será utilizada para todo lanzamiento vinculado a la banda(ya sea la reedición de sus álbumes oficiales o el lanzamiento de inéditos como la saga “Anthology” y los álbumes con sus grabaciones en vivo para la BBC).

Apple Corps Ltd. Y... - Divertimento de Sábado por la noche | Facebook
The Beatles en el estudio

Otro muerde la manzana…
Aparte de las frecuentes peleas entre los ex Beatles, la maltrecha firma de la “Granny Smith” tiene un nuevo frente de conflicto al otro lado del Atlántico: una novel empresa tecnológica de California encabezada por un joven larguirucho y hosco llamado Steve Jobs, quien ha bautizado a su emprendimiento con el nombre de “Apple Computer”. En 1978 Apple Records demanda a Apple Computer por uso de marca registrada; el litigio terminó en 1981 con el pago de U$S 80.000 de resarcimiento a la discográfica y el compromiso de los norteamericanos de no realizar ningún tipo de actividad relacionada con la música. Entrando en el siglo XXI, Apple Corps vuelve a demandar a su
homónima por infringir el acuerdo de 1981 con el lanzamiento del “iPod” y del catálogo “iTunes”, perdiendo esta vez el litigio de la firma británica. El conflicto se cierra en 2007 con un acuerdo en el cual la tecnológica Apple Inc. se convierte en propietaria de todas las marcas registradas con el nombre “Apple” (incluyendo el logo de la manzana verde).


Actualmente Apple Corps continúa como la empresa vinculada a todo el merchandising oficial de los Beatles (principalmente en el plano de la música) y sus propietarios son Paul Mc Cartney, Ringo Starr y las viudas de John Lennon y George Harrison (Yoko Ono y Olivia Arias, respectivamente).

Apple Corps de The Beatles gana demanda millonaria - Urbana 106.9 FM

Modelo a (no) imitar
A sólo un par de meses del anuncio oficial de la separación de The Beatles, elperiodista argentino Osvaldo Ripoll (director de la revista “Pelo”) tuvo la oportunidad de visitar las oficinas de Apple Corps en Londres, escribiendo una nota sobre dicha experiencia publicada en Julio de 1970. Al final de su artículo Ripoll comenta que cuando se estaba retirando de la sede de Apple pudo leer una nota insertada debajo del vidrio del escritorio de la recepcionista; la nota, de puño y letra de George Harrison, rezaba: “Tenemos que hacer de Apple algo más grande que los Beatles”.

Después de lo narrado hasta aquí, sería poco menos que absurdo preguntarse si esa premisa fue alcanzada. A pesar de las buenas intenciones iniciales, Apple Corps pasó a la historia como un catálogo de todo lo que no debería hacerse a la hora de llevar adelante un emprendimiento. Para comprender más fácilmente algunos de los errores garrafales que se cometieron será útil recurrir
a los cinco principios de la Administración establecidos por el francés Henri Fayol en 1916:


● PLANIFICACIÓN: más allá de algunas ideas planteadas vagamente(“ayudar a nuevos artistas”, “vender cosas lindas”) no se
plantearon objetivos claros ni planes para alcanzarlos con una adecuada cuantificación en tiempo y dinero.
● ORGANIZACIÓN: se limitó a establecer las divisiones mencionadas (discos, películas, electrónica, etc.); posteriormente se incorporaba gente sin criterio alguno de función a desempeñar; improvisación permanente.
● DIRECCIÓN: se designaron en puestos jerárquicos a personas sin la idoneidad necesaria; luego del entusiasmo inicial, los propios impulsores de Apple cayeron en una actitud que oscilaba entre el desinterés y el enojo a medida que crecían las tensiones internas por el proceso de separación de la banda.
● COORDINACIÓN: al no existir funciones claramente definidas tampoco había un trabajo coordinado de forma eficiente. Como en el Israel del tiempo de los Jueces, “cada uno hacía lo que bien le parecía”
● CONTROL: absolutamente inexistente (como se vio en la boutique); no se contaba con indicadores que permitieran supervisar la marcha del negocio.

Última presentación de The Beatles en la azotea de Apple Corps cumple 51  años de haberse realizado | SinEmbargo MX

Para resumir, Apple Corps fue la aventura de cuatro jóvenes millonarios que se encontraron de un día para el otro con una considerable cantidad de dinero para invertir (a día de hoy, unos 50 millones de dólares) y asumieron el desafío de iniciar un proyecto multimedia con un potencial más que interesante pero que no supieron cómo conducir.

Si bien se puede argumentar en favor de los Beatles que al fallecer su manager Brian Epstein perdieron a la única persona en la cual no sólo confiaban plenamente sino que tenía el conocimiento y la experiencia para llevar adelante su emprendimiento, su decisión de confiar la conducción de un proyecto tan ambicioso solamente a amigos y familiares sin las capacidades necesarias difícilmente podía tener un buen final.

Quizás su mayor error fue involucrarse en el mundo de los negocios con una visión “bohemia”, creyendo que cualquier producto o iniciativa, por disparatados que fueran, tendrían éxito nada más que por ser “de los Beatles”. Aunque trataron de excluir de su proyecto a los “burócratas de cuellos blancos”, para evitar la bancarrota debieron recurrir al auxilio del “establishment” que ellos mismos cuestionaban. Tal vez les jugó en contra el idealismo de aquellos años en los que parecía que “todo era posible” y se lanzaron de lleno a varios frentes en forma simultánea, en vez de ir más lentamente y a pasos más seguros. Al menos nos ha quedado el riquísimo legado de sus canciones, que aún hoy suenan vigentes… No es poco.