Según un relevamiento realizado por Prisma Medios de Pago, en el segundo trimestre de 2020 el uso de tarjeta de crédito representó un total de 53,87%, es decir cayó un 23%, con respecto al mismo periodo del año anterior (64,37). En el caso del débito, el consumo estuvo reflejado en un 41,74%, un 5% superior a 2019. Pero el dato que sobresalta todas las barreras es el de la tarjeta prepaga, con un aumento del 285,4%.

Desde siempre, Argentina priorizó el intercambio de efectivo para realizar pequeñas y mediadas transacciones. Cabe destacar que esta tendencia comenzó a revertirse posterior a la pandemia, por una fuerte campaña de concientización sobre el uso de canales alternativos de pago para:

-Evitar la circularización de dinero y el contacto físico.

-El lanzamiento de una batería de ofertas online que fomenten el comercio electrónico, uno de los pocos canales de venta habilitados durante el primer bimestre.

-La necesidad de stockeo de insumos y alimentos, con la posibilidad de financiación en cuotas sin interés.

Según un relevamiento realizado por Prisma Medios de Pago, en el segundo trimestre de 2020 el uso de tarjeta de crédito representó un total de 53,87%, es decir cayó un 23%, con respecto al mismo periodo del año anterior (64,37).

Mientras que, en el caso del débito, el consumo estuvo reflejado en un 41,74%, un 5% superior a 2019. Pero el dato que sobresalta todas las barreras es el de la tarjeta prepaga, con un aumento del 285,4%, esto se traduce al alta de usuarios beneficiarios de IFE y/o tarjeta alimentar, que representan un universo de más de 8 millones de argentinos, que, por primera vez debieron generar una CBU para gozar de dichos beneficios.

Sin embargo, este cambio de paradigma, si bien resulta positivo en lo que respecta a la adopción de nuevas modalidades, se encuentra envuelto en un contexto coyuntural de crisis económica y caída de las ventas; esto significa que la pandemia ha dejado a numerosos comercios en quiebra, un alto índice de desempleo, un Estado con pocas herramientas para la reactivación productiva, inflación, y el bolsillo cada vez más acotado.

Otro dato aportado por Prisma es qué tipo de financiación que eligieron los argentinos durante este periodo:

– Tarjetas en un pago: 62,73% del total de pesos consumidos, una suba interanual de dos puntos

-Planes “Ahora”: 21,65%, duplicándose en un año. Ahora 12 y 18 crecieron exponencialmente: de 90% y 453% interanual en transacciones.

-Otras financiaciones: 15,62%, casi la mitad que en 2019.

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