Ambos conjuntos no se sacaron ventajas en un duelo donde Boca lastimó más pero River dominó la posesión de pelota y el dominio general del juego.

River y Boca protagonizaron un empate por 2-2 en una nueva edición del Superclásico disputado en La Bombonera, con goles de Federico Girotti y Rafael Santos Borré para la visita, mientras que para los xeneizes anotaron Ramón Ábila y Sebastián Villa, y dejan abierta la definición del Grupo A de la Zona Campeonato de la Copa Diego Maradona.

En un encuentro donde el elenco de Miguel Ángel Russo se adelantó tempranamente a través de su goleador Wanchope (10′), los Millonarios en un pasaje voraz lo dieron vuelta (74′ y 77′), y finalmente el local lo empató sobre la hora (86′); el otro protagonista del encuentro fue el arbitraje de Fernando Rapallini.

La primera gran polémica de la noche llegó sobre los 29 minutos cuando Jorge Carrascal hizo un amague lujoso en la mitad de la cancha y, tras meter el pase a un compañero, Jorman Campuzano le propinó un violento en la garganta. El mediocampista de Boca debió ser expulsado, pero el árbitro solo le mostró la tarjeta amarilla.

De todas maneras, el volante colombiano fue expulsado por otro golpe violento pero esta vez a Matías Suárez, y Boca jugó con un jugador menos durante varios minutos, bien aprovechados por el equipo de Marcelo Gallardo porque durante ese pasaje dio vuelta el marcador, pero la balanza se equilibró con la correcta expulsión de Enzo Pérez por una patada a destiempo a Nicolás Capaldo, que dejó a ambos equipos con 10 jugadores.

“Son partidos parejos de ida y vuelta que se juegan muchas cosas. Nos gusta ganar pero de la forma que son partidos que el rival influye de otra manera. Fue bastante parejo, Boca saca temple y lo empata. Depende de Boca el torneo”, analizó Russo tras finalizar el cotejo.

“Nos vamos con rabia porque teníamos el partido en nuestras manos, nos mentalizamos para darlo vuelta en el segundo tiempo. Encontramos el primer gol y con movilidad encontramos el segundo. Nos vamos tranquilos porque dejamos una buena imagen”, aseguró por su parte Gallardo, en un empate donde sus dirigidos mostraron mejor nivel pero Boca lastimó más.

Tras el empate, ambos equipos cambiaron los chips y ahora se preparan para su principal objetivo que es la Copa Libertadores, ya que esta semana comienza la definición: el próximo martes River recibirá al invicto Palmeiras y Boca hará lo mismo, el miércoles, ante Santos, en unas semifinales donde las expectativas por una nueva final continental con Superclásico está latente.