El Millonario empató 1 a 1 sobre el final y de visitante ante Atlético Paranaense y Racing también igualó por el mismo marcador ante Flamengo en Avellaneda, en un partido que pudo haber ganado.

River igualó 1-1 ante Atlético Paranaense en Curitiba con un gol de Paulo Díaz, de cabeza, a los 89 minutos de juego, en un partido vibrante donde Guilherme Bissoli había gritado para el dueño de casa para inaugurar el marcador, en un partido regular del Millonario donde contó con un hombre de más durante los últimos 25 minutos por la expulsión del brasileño Reynaldo.

En el primer tiempo, el conjunto de Núñez fue superior y mantuvo el control de la pelota pero no concretó en ninguna llegada, acción que sí pudo hacer el local, pero recién a los 56 minutos, cuando el ingresado Bissoli paró la pelota en el borde del área y sacó el remate que se metió en el palo derecho de Franco Armani.

Tras la igualdad, Gallardo mandó a Jorge Carrascal a la cancha por Nicolás De la Cruz, y después a Julián Álvarez por Rafael Borré. Casi simultáneamente, Reinaldo levantó la pierna de más ante Montiel y, como estaba amonestado, dejó a Paranaense con 10 hombres. El elenco argentino aprovechó esa ventaja y a los 89, Paulo Díaz saltó más que todo Paranaense y con un cabezazo impecable sentenció el 1-1 definitivo.

“Me quedo con un sabor amargo porque podríamos haber ganado el partido. Nos faltó un plus para ser determinantes en la zona de definición y definir las jugadas que producíamos”, analizó Gallardo en la conferencia post partido, luego del empate que deja mejor parado a River para la vuelta del próximo martes 1 de diciembre a las 19.15 en la cancha de Independiente.

Por otra parte, Racing y Flamengo empataron 1-1 en el estadio Juan Domingo Perón, con goles de Héctor Fértoli a los 13 minutos, y Gabriel Barbosa a los 15, en un partido muy discutido por el arbitraje del venezolano Alexis Herrera, principalmente por el gol mal anulado a Lisandro López.

Ambos equipos mostraron sus principales virtudes en ataque y su fragilidad en defensa, lo que transformó el partido en un encuentro emocionante con llegadas en los dos arcos. Sin embargo, con el correr de los minutos fue el árbitro Herrera quien terminó llevándose la atención por una actuación lamentable debido a que se le fue de las manos el encuentro.

“Hoy me sentí robado. Pero me queda la sensación de orgullo. Estos futbolistas contagian un valor y un coraje poco visto en el fútbol latinoamericano ante un equipo de mucha jerarquía”, aseveró Sebastián Beccacece, el entrenador académico que buscará la hazaña de clasificar en el mítico estadio Maracaná el próximo martes 1 de diciembre a las 21.30.