Por Alex Contreras

El crecimiento en un Startup y su transformación en una organización es una carrera de distancia llena de obstáculos.

Algunos de estos desafíos son externos pero otros son partes del proceso evolutivo del equipo, de la idea y del plan de negocios.

El panorama está lleno de restricciones, a las que a veces denominamos “Cuellos de Botella”. Los cuellos de botella son aquellas circunstancias que presionan sobre la ejecución del negocio y forman una especie de embudo que niega o disminuye la fluidez de lo que se espera.

Las ideas, y los prototipos en el pizarrón, PPT, Deck o Mural fluyen pero la realidad les responde a los emprendedores con limitaciones. Recordamos siempre la famosa frase de Mike Tyson quien dijo: “Todos tenemos un plan, hasta que recibimos el primer golpe en la cara”. 

Falta dinero, conocimiento de mercado, asesores calificados, experiencia, conexiones, o simplemente ausencia de un modelo de negocios claro. Todas las anteriores, o un poco de cada una, etcétera.

El desarrollo de todo negocio es una jornada que tiene más limitaciones e incertidumbres que claridad y abundancia de recursos. Lejos de escaparle, hay que amigarse con ellas porque pueden transformarse en el GPS del desarrollo del proyecto.

Lo que aquí queremos indicar es que lejos de ser algo negativo, es una bendición que ambas existan. Desde la restricción de polígonos y posibilidades es desde donde fluye el mejor trabajo creativo, y esto también se da en la ejecución. 

Toda limitante tiene una connotación negativa y son vistas como algo no agradable por los emprendedores y por la organización en sí misma. No desconocemos que las ausencias son escaseses y esto incomoda. Sin embargo en los procesos creativos, y los Startups son por excelencia el escenario para la innovación, las restricciones sacan lo mejor de la creatividad y es en este sentido que no deben ser evitadas sino ser vistas como algo productivo.

Como no ocasionan placer, sino dolor, por lo general los emprendedores y el sistema que busca confort per se tiende a evadirlas, a circunvalarlas. Pero esto es un gravísimo error.Las restricciones son drivers para la innovación. La provocan.

Por el contrario la abundancia de recursos es contraproducente para cualquier tipo de organización porque lleva al confort y a la holgazanería (incluidas las personas).Quien tiene un inventario amplio de opciones muchas veces se paraliza, se dilatan decisiones o simplemente se procrastina el cambio.Porque definir un tema hoy si se lo puede definir mañana, o la semana entrante. Total, los recursos siempre estarán allí. 

Esto ralentiza a las personas y a todo tipo de organización. Lo que se conoce como la “Paradoja de las elecciones” implica que lejos de ser algo positivo, el contar con abundancia de recursos puede a veces ser todo lo contrario. De repente, no hay necesidad de moverse rápido si se tiene un sinnúmero de opciones sobre las cuales elegir. Esto, para la Innovación y los Startups es simplemente la muerte.

Con las necesidades satisfechas, ni los Startups, ni las personas concretan lo nuevo o bien ejecutan deficientemente perdiendo al final la carrera. Claro, la persona puede sobrevivir porque la necesidad estará satisfecha hoy y siempre por otros medios. El Startup y la Empresa: No.

La restricción en los recursos provoca proximidad al problema para encontrar una solución rápida y esto se traduce en iteraciones cortas que mejoran la agilidad de la Startup. 

Es importante entonces identificar las áreas donde hay abundancia, y focalizar en las zonas de restricciones para para actuar sobre ellas. No evitarlas, menos ignorarlas sino operar activamente sobre ellas. Una a una.

Una vez que se resuelve una restricción, es importante pasar a la otra y así sucesivamente se genera el desarrollo y el crecimiento.

En resumen:

  1. Dejar de ver a las restricciones como algo negativo. Son importantes y en las etapas de crecimiento y desarrollo son claves para conseguir las metas. 
  2. Hay que dejar de quejarse. La queja lleva a la inacción y a la NO pro-actividad.
  3. Las limitaciones no implican negaciones sino dilaciones.
  4. Las limitaciones no implican imposibilidades sino terreno fértil para desarrollar creatividad en la solución.
  5. No hay que circunvalar una restricción sino pasarla por el medio. Resolverla.
  6. La gente y los Startups no avanzan porque evitan “tocar” ciertos temas. Vacas sagradas que se esconden debajo de la alfombra. Se evita trabajar sobre el área donde justamente se debería optimizar.
  7. El comienzo es darse cuenta de la importancia y tomar la decisión de salir de la zona de confort para decidirse a cambiar. Romper la barrera del miedo al dolor, ya que esto es momentáneo y al final habrá gran satisfacción tanto para el emprendedor como para la organización.
  8. Incorporar la disciplina de identificar en lo personal como en lo organizacional donde están los cuellos de botella, para desarrollar el expertise de resolverlos.

En este sentido, hay que aprender a convivir creyendo que las restricciones tanto para el Emprendedor, como para el Startup son algo positivo, que no se debe evitar sino usar.