Luego de su último paso por Vélez, Pintita anunció su retiro del fútbol en una emotiva carta en su cuenta de Instagram. Títulos, el arte del buen pase y el infierno de las lesiones fueron el resumen de trayectoria.

Fernando Gago le puso punto final a su carrera como futbolista profesional luego de un entrenamiento con sus compañeros de Vélez donde les confirmó la noticia y luego desarrolló sus razones en sus redes sociales, para ponerle fin a un ciclo en el cual recolectó 16 títulos en donde brilló tanto en Boca como en Real Madrid, Roma y Valencia.

“Les quiero contar que he tomado la decisión de terminar mi carrera como futbolista profesional. Después de 15 años de profesión, elijo este camino con total tranquilidad y satisfacción. Ahora me encuentro sin problemas físicos, cumplí los objetivos que me propuse y por eso decido dar un paso al costado, sintiendo la felicidad de dejar el fútbol a mi manera, por decisión mía, en el momento indicado”, confesó Gago en su cuenta de Instagram.

Su exitosa carrera comenzó en diciembre de 2004, cuando el objetivo de Boca Juniors era la final de la Copa Sudamericana frente a Bolívar, por lo tanto, el técnico Jorge Benítez alineó un equipo alternativo repleto de juveniles para las primeras fechas para el Torneo Apertura de aquel año, y en la victoria frente a Quilmes por 1 a 0, debutaba Gago, quien desde el primer instante se diferenciaba del resto tanto por su melena característica como por su notable calidad a la hora de pasar la pelota.

En sus dos etapas en el club xeneize, la última de final anticipado también por lesión, ganó nueve títulos en total: los torneos locales del Apertura 05, Clausura 06, de Primera División 2015 y 2017 y la Superliga 2018. Además, la Sudamericana 05, la Recopa Sudamericana de ese año y del posterior, y la Copa Argentina 2015. En total vistió los colores en 199 partidos y logró anotar nueve goles con el club.

En lo que respecta a su etapa europea, todo comenzó a fines de 2006, cuando a raíz de sus extraordinarias actuaciones, Boca concretó la venta más cara de su historia al venderlo al Real Madrid por 27 millones de dólares. En España, pese a que al principio tuvo que pelear el puesto, Pintita continúo derrochando su talento y colaboró con la obtención de una importante cantidad de títulos. En 2011, al finalizar su período como futbolista del equipo madrileño registró 122 partidos jugados y obtuvo dos ligas, una Supercopa y una Copa del Rey.

Luego el volante central pasó por Roma y Valencia, pero rápidamente volvió a Argentina, más precisamente a Vélez. En el club de Liniers, Gago intentó retomar el ritmo futbolístico que las lesiones le habían quitado. Sin embargo, la suerte le jugó en contra y con su nuevo club salió a la cancha solo en 7 ocasiones durante seis meses. Lo único positivo de ese período fue que, poco a poco, pudo ir recuperándose y en ese proceso obtuvo la Supercopa Argentina 2013. Tras este breve paso, volvió al club de sus orígenes, Boca Juniors.

En su etapa en la Selección Argentina, Pintita inició su camino jugando en la Sub 17 y Sub 15, mientras brillaba en Boca, y luego tuvo su debut en la Selección mayor en febrero de 2007 en un amistoso ante Francia, cuando el técnico Alfio Basile lo mandó a la cancha. A medida que pasó el tiempo su desarrollo en la Selección Argentina fue más que positivo, más que nada cuando formó una gran dupla central junto a Javier Mascherano.

En cuando a logros, se pueden destacar el subcampeonato en la Copa América de 2007 y 2015, además de disputar la de 2011. Pero el segundo puesto que más le dolió fue el del Mundial de Brasil 2014. Sus únicos títulos con la celeste y blanca los consiguió al coronarse en el Mundial Sub 20 en 2005 y en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. De todas maneras, tuvo un final abrupto: el 6 de octubre de 2017 por las Eliminatorias frente a Perú, se lesionó a los siete minutos de ingresar, y de esta manera, culminó su paso albiceleste con 61 encuentros en los que no marcó goles.

Toda la calidad y estilo dentro de la cancha fue opacada por la catarata de lesiones que lo hostigaron durante años. Por ejemplo, el 13 de septiembre de 2015, en la victoria de Boca por 1-0 a River en el Monumental se rompió el tendón de Aquiles izquierdo, que lo dejó casi cinco meses sin jugar. Un año después, se volvió a lesionar el tendón de Aquiles izquierdo, otra vez ante River, aunque en este caso en la cancha de Boca.

En 2017, mientras defendía la camiseta de la Selección, Gago ingresó a los 60 minutos del partido, y se rompió el ligamento cruzado lateral interno de la rodilla derecha apenas a los 180 segundos de su ingreso frente a Perú. En 2018 fue la más recordada: a falta de cinco minutos para que se bajara el telón del segundo capítulo de la final de la Copa Libertadores entre Boca y River en el Bernabéu, Gago sintió un nuevo dolor y se cayó al piso solo. En este caso, padeció la rotura del tendón de Aquiles derecho. Mismo rival, misma zona del cuerpo, aunque distinto pie.

Su última lesión fue en su regreso a Vélez en enero de este año, cuando intentó sacarle la pelota a un rival de Aldosivi (Becker), y volvió a romperse los ligamentos cruzados de su rodilla izquierda. A pesar de no bajar los brazos, recuperarse durante más de diez meses y volver a las canchas y disputar las primeras fechas de la Copa de la Liga Profesional, Fernando Gago dijo basta. El fútbol argentino pierde a uno de sus máximos exponentes de las últimas dos décadas.