Diego Armando Maradona fue intervenido quirúrgicamente “de manera exitosa” por un hematoma subdural detectado en los estudios que se le realizaron tras su internación del lunes en La Plata, en una operación que le practicó el martes por la noche su médico personal, el neurólogo Leopoldo Luque, en la Clínica Olivos.

Claro que mientras estos “hinchas de Diego” palpitaban el final de un partido más en la vida de su ídolo, una cantidad apenas inferior de periodistas hacía lo propio, con buena presencia de medios internacionales entre los que se destacaba, por ejemplo, la cadena estadounidense CNN, que a esa hora compartía imágenes de las elecciones presidenciales en su país con las de la puerta de la clínica.

Maradona llegó a Olivos proveniente de la clínica platense Ipensa, donde este mediodía se le detectó, a través de una tomografía computada que no se le pudo practicar cuando fue internado ayer, ese hematoma subdural que, según su entorno, puede ser producto de algún golpe recibido durante sus habituales prácticas de boxeo o eventualmente durante algunos de los juegos con pelota que lleva a cabo con su pequeño hijo Diego Fernando.

“Esta operación es de rutina y ya la pasó (la vicepresidenta) Cristina Fernández de Kirchner. Maradona estuvo de acuerdo con la intervención”, dijo Luque a los medios de prensa tratando de poner blanco sobre negro respecto de que se trataba este acto quirúrgico.

La vicepresidenta fue operada en octubre de 2013 de un hematoma subdural crónico y la intervención se llevó a cabo con éxito.

Maradona, quien cumplió 60 años el viernes último, fue internado el lunes en ese centro asistencial a raíz de un “bajón anímico que afectó su alimentación”, según aclaró en ese momento su médico personal.