El presidente Alberto Fernández ratificó el lunes por la noche que el Estado Nacional “tiene la posibilidad de adquirir, entre diciembre y enero, 25 millones de vacunas Sputnik V” contra el coronavirus producidas en Rusia y aseguró que encargó que se desarrollen “todos los pasos necesarios para garantizar que cuenten con el debido registro”.

Fernández dijo además que igualmente “seguimos tratando con distintos investigadores, fabricantes y gobiernos para tener acceso a cualquiera de las vacunas que actualmente se encuentran en fase 3”.

“Como señalé en una entrevista periodística, efectivamente el Estado Nacional tiene la posibilidad de adquirir, entre diciembre y enero, 25 millones de vacunas Sputnik V desarrolladas por el Instituto Gamaleya de Rusia”, sostuvo el Presidente en un hilo de mensajes en su cuenta de Twitter.

Señaló que “la Federación Rusa, a través de su Fondo Soberano, se comunicó semanas atrás con nuestro Gobierno para saber si estábamos interesados en contar con una cantidad determinada de dosis de la vacuna, la cual se encuentra actualmente en un estadio avanzando de fase 3”.

“Por ese motivo encomendé a la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, y a mi asesora Cecilia Nicolini la tarea de viajar a Rusia para conocer los avances de esta vacuna, su seguridad y su capacidad para generar inmunidad”, añadió.

El primer mandatario aclaró que “también les pedí expresamente que lleven a cabo todos los pasos necesarios para garantizar que cuente con el debido registro, como el resto de las vacunas que estamos contemplando adquirir”.

“Se trata de un avance muy importante, porque si todo sale según lo esperado nuestro país estará en condiciones de comenzar a vacunar a la población de riesgo entre el final de este año y el comienzo del próximo”, ratificó Fernández.

Dijo también que “aun así, seguimos tratando con distintos investigadores, fabricantes y gobiernos para tener acceso a cualquiera de las vacunas que actualmente se encuentran en fase 3”.

“Estamos con muy buenas expectativas y muy esperanzados de poder tener una vacuna este año. Pero hasta entonces debemos continuar con las medidas de prevención y los cuidados pertinentes”, abundó el Jefe de Estado.

Sputnik V, la primera vacuna contra el Covid-19 oficialmente registrada en el mundo

Sputnik V genera anticuerpos contra el virus y no provocó incidentes adversos, según los ensayos clínicos de los investigadores de ese país que publicaron sus resultados preliminares en la revista médica “The Lancet”.

El objetivo es vacunar a más de la mitad de la población

La Sputnik V se constituyó el pasado 11 de agosto en la primera vacuna contra el coronavirus oficialmente registrada en el mundo por un gobierno, tras seis meses de pandemia y, según los resultados publicados en la revista médica británica “The Lancet”, el producto genera anticuerpos y no provoca incidentes adversos.

Días después del anuncio, el primer lote de la vacuna superó las 15.000 dosis y se distribuyó a manera de prueba en distintas regiones de ese país.

El grupo de expertos encontró que dos formulaciones -una congelada y otra liofilizada- de una vacuna que consta de dos partes, son “seguras” porque no identificaron reacciones adversas de gravedad en más de 42 días, e indujeron respuestas de anticuerpos en todos los participantes en un plazo de 21 días.

Los resultados secundarios de los ensayos -no tan relevantes como los primarios- demostraron, según los científicos, que las vacunas producen, en un plazo de 28 días, la respuesta de la denominada célula T, que detecta y mata patógenos invasores o células infectadas.

El fármaco utiliza partículas no vivas creadas a base de adenovirus, dijo Alexander Guíntsburg, director del Centro Nacional de Investigación Gamaleya, el organismo detrás de la vacuna.

“Las partículas vivas son las que pueden reproducirse. Las partículas usadas carecen de esa función”, puntualizó Guíntsburg en un programa del canal Rossiya 24.

Así, las partículas del coronavirus en la vacuna no pueden dañar el organismo, subrayó Guíntsburg.

Según el científico, las partículas del coronavirus pueden causar molestias, porque cuando se inyecta un antígeno ajeno el sistema inmunológico funciona de forma más activa y, en casos como este, el paciente puede experimentar fiebre.