El denominado Plebiscito Nacional 2020,​ se trata de un referéndum con el objetivo de iniciar un proceso para generar una nueva Constitución, determinando el mecanismo para el proceso constituyente. Las dos preguntas serán: ¿Quiere usted una nueva Constitución? y ¿Qué tipo de órgano debiera redactar la nueva Constitución?. La primera se responde por aprueba o rechaza, la segunda tiene dos opciones: Convención Mixta o Constituyente.

En búsqueda de consenso, el presidente Sebastián Piñera llamó a los chilenos a votar masivamente en el plebiscito de este domingo, en el que se consultará a la población si quiere iniciar un proceso de reforma de la Constitución del país, que data de la dictadura cívico militar de Augusto Pinochet (1973-1990).

“Queremos convocar, con mucho entusiasmo, a todos y cada uno de nuestros compatriotas a participar y votar en el plebiscito del próximo domingo, porque todas las posiciones y todas las opiniones cuentan y son importantes en una democracia”, dijo el mandatario.

A diferencia de la expresidenta y actual Alta Comisionada de los Derechos Humanos para las Naciones Unidas, Michelle Bachelet, quien reconoció su opción a favor de la reforma, Piñera no se manifestó públicamente si es partidario del “Apruebo” o del “Rechazo” en la votación.

Las encuestas, sin embargo, anticipan un amplio triunfo de la opción “Apruebo”.

A partir del 18 de octubre de 2019, Chile vivió jornadas de masivas manifestaciones en contra del Gobierno y el sistema económico, con reclamos de cambios sociales, políticos y económicos, que pusieron en jaque a la segunda administración de Sebastián Piñera.

Las protestas sacudieron a Chile durante 2019

La aguda crisis social provocada por las manifestaciones llevó al Gobierno a llamar a un plebiscito para consultar sobre la necesidad de cambiar la Constitución, que inicialmente estaba programada para el 26 de abril pero fue postergado por la pandemia de coronavirus al 25 de octubre.

Este domingo, la población chilena decidirá si está de acuerdo o no con que una futura convención constituyente se aboque a una reforma de la Constitución Nacional, cuya última elaboración -y por lo tanto la que rige en la actualidad- data de la dictadura pinochetista.

En un principio, la votación iba a ser obligatoria, pero finalmente se determinó que fuera voluntaria, por lo que el mandatario instó a la población a participar activamente.