Miami Heat superó por 111-108 a Los Ángeles Lakers y descontó en la serie final de la NBA

Por Ariel Daza


El conjunto de Florida venció, en un partido infartante, a los angelinos por 111-108 con un sensacional Jimmy Butler, puso la serie 3-2 y estiró la definición en la burbuja de Orlando.

Duelo entre Buttler y James durante la serie final, Foto: @NBALatam


Miami Heat superó por 111-108 a Los Ángeles Lakers de LeBron James y descontó en la serie final de la liga de básquet más importante del mundo, gracias a una descomunal actuación de su alero y estandarte Butler: 35 puntos, 12 rebotes, 11 asistencias y 5 robos en un partido definitorio donde solo pudo descansar durante 50 segundos. El aporte del escolta Duncan Robinson también fue vital con siete triples y 26 anotaciones.


Una de las unanimidades en el mundo del básquet es reconocer y sentenciar que Michael Jordan fue el mejor de todos los tiempos, por sus seis anillos, por su mentalidad ganadora y por dominar la liga durante más de una década. Pero en 1993, Su Majestad tuvo que sufrir para conseguir su tercer título ante Phoenix Suns, sin embargo, tuvo la ayuda inesperada del base John Paxson, autor de un triple histórico que le dio el triunfo al equipo del Este.


En esta oportunidad, el escolta angelino Danny Green no pudo disfrazarse de Paxson debido a que falló el tiro final de un encuentro repleto de tensión, luego de una excelente descarga de LeBron James, quien logró arrastrar marcas en los últimos segundos, pero terminó con las manos vacías a pesar de una nueva histórica performance al terminar con 40 puntos, 13 rebotes, 7 asistencias y 3 robos.

“Siempre jugué de la misma forma. No voy a hacerme el héroe. Pude arrastrar dos defensores y encontrar a uno de nuestros tiradores sólo para el triple por el campeonato. Confié en él, confiamos en él, pero no entró. Ojalá hubiera hecho un mejor pase. Viviremos con eso.”, declararía horas después LeBron James, en referencia a la jugada que pudo haber sentenciado la serie y darle su cuarto anillo de campeón.


La victoria para la franquicia de Florida se fue construyendo desde el primer cuarto, debido a que Miami tuvo un gran inicio porque no solo aparecieron los habituales aportes goleadores de Butler (6 puntos) y Robinson (otros 6 tantos), sino que también apareció la rotación de su banco de suplentes, donde Kendrick Nunn, Jae Crowder y Tyler Herro fueron protagonistas del parcial ganado por 25-24.


En la segunda etapa, Heat aprovechó la ausencia de Anthony Davis durante unos minutos por un esguince, y estiró su ventaja con un sólido Butler, que ya era la figura de la cancha, hasta sacar 11 (41-30). Por otro lado, James se adueñó de la ofensiva angelina, mostrándose muy certero a distancia, pero sin un juego colectivo fluido de Lakers que intentó taparlo con el habitual despliegue de sus individualidades.

En este panorama, el equipo dirigido por Frank Vogel casi se va al frente antes del entretiempo pero Butler les tenía una última sorpresa al clavar una bomba de tres sobre el cierre para mantener el liderazgo para los de Eric Spoelstra (60-56).


En el tercer segmento, Lakers intentó dar vuelta el resultado e imponer condiciones, pero emergió la figura de Duncan Robinson, dueño de una puntería letal desde tercera dimensión, quién marcó 10 tantos, un triple con falta incluido, bien acompañado por Jae Crowder (siete unidades), y nuevamente Butler (cinco puntos) con lo cual Miami mantuvo su ventaja y sus esperanzas, para llegar al último lapso del quinto juego arriba por 88-82.


Durante el comienzo del último período, el equipo liderado por LeBron James continuaba sufriendo el vendaval del equipo del Este porque nunca pudo contener los triples y las amenazas de Robinson, porque Kendrick Nunn fue otra complicación imprevista y porque Butler fue un base (por ausencia de Goran Dragic por lesión) que generó juego para todos. En cambio, los Lakers nunca tuvieron otras ideas que no fueran las conversiones de su dupla estelar James-Davis, y algunos destellos de Kentavious Caldwell-Pope.


Aún así, los angelinos se las ingeniaron para dar vuelta un partido complicado y a falta de seis minutos para el cierre, con LeBron lastimando a distancia y con Davis dañando en la zona pintada, los de Vogel se pusieron al frente por 97-96, y daban la sensación de que iban a quebrar la resistencia del Heat y se llevarían puesto a su rival, más que nada por la energía que generaba ver el anillo tan cerca.

Pero nuevamente, Miami mantuvo el temple de los grandes equipos, retomó el liderazgo con el séptimo triple de Robinson, y en la penúltima bola en manos de Butler, con apenas 21 segundos en el reloj, el alero aprovechó su potencia de piernas al encarar hacia el aro para ser cortado con falta: anotó los 2 libres que le daban la ventaja definitiva a los de Spoelstra, y que Los Ángeles no pudo contrarrestar por el posterior triple fallado por Danny Green, y la insólita pérdida de Markieff Morris. El novato Tyler Herro, con frialdad, sentenció el juego desde la línea y fue triunfo Miami por 111-108.


“Lo dejé todo en la cancha junto con mis muchachos. No tengo nada más para dar. Y así es como vamos a tener que jugar de aquí en adelante. Como siempre digo: es ganar o ganar para nosotros”, esbozó con cansancio extremo Jimmy Butler, que espera dar vuelta una serie contra todos los pronósticos, y que tendrá su sexto juego mañana domingo a las 20.30.