El Gobierno porteño permitió que los locales con habilitación puedan recibir clientes en las mesas ubicadas en espacios abiertos del exterior con distanciamiento social, uso obligatorio de tapabocas y un máximo de cuatro comensales por mesa.

Esos comercios se suman a los 1.800 que ya estaban autorizados a funcionar bajo esta modalidad antes de la pandemia y que ayer pidieron la validación de los permisos, agregó la Secretaría.

“La verdad es que estamos con mucha expectativa de incrementar las ventas y que se acerquen los clientes, fueron cinco meses de mucho sufrimiento”, dijo un encargado de una confitería del barrio de Recoleta.


“Esperamos que se vaya acomodando de a poco y generar más trabajo. Vuelve la propina, que es clave para los mozos”, aseguró, y precisó que en el lugar trabajaban 14 camareros antes de la pandemia pero ahora solo dos.

Una pareja que tienen una ferretería en las cercanías, quisieron ser los primeros en tomar un café y unas medialunas allí.

El trabajo en los bares comenzó temprano, donde los mozos marcaron con cintas la distancia entre las mesas, se los veía desinfectar los cubiertos y vasos y limpiar todas las mesas con sanitizante antes de la llegada de clientes.

Un total de 231 locales gastronómicos iniciaron en las últimas 48 horas el trámite para habilitar mesas y sillas en veredas, patios y terrazas.

Un total de 231 locales gastronómicos iniciaron en las últimas 48 horas el trámite para habilitar mesas y sillas en veredas, patios y terrazas.


En una pizzería de la calle Vicente López, también del barrio de Recoleta, el encargado se mostró muy “contento” al recibir a sus primeros clientes. “Es una alegría que vengan a sentarse al restaurante después de tantos meses. Estamos contentos”, afirmó.


En esta pizzería pusieron seis mesas al exterior -donde antes había 12- un código QR para que la gente vea el menú desde el celular y pedir desde esa aplicación.

Con esta reapertura, el protocolo aprobado establece que no puede haber servicio alguno en los salones internos, que las mesas deben tener un radio propio libre de 1,7 metros cuadrados respecto de otras, se debe colocar un elemento con alcohol en gel o sanitizante y las mesas deben desinfectarse luego de que se retire cada comensal.


También se aclaró que los trabajadores no pueden usar el transporte público y que deben extremarse las medidas de limpieza en cocinas, salones y el tratamiento de residuos y recepción de mercaderías.

Para evitar contactos, el mozo les acerca el pedido a la mesa ubicada en la entrada, desde donde la gente retira de a un pedido por persona. Los mozos solo salen para limpiar las mesas luego de retirados los comensales.

La Secretaría de Atención Ciudadana y Gestión Comunal porteña informó que la habilitación se tramita en el link https://www.buenosaires.gob.ar/tramites/emplazamiento-area-gastronomica

En un bar también sus mesas dispuestas sobre la esquina permanecían ocupadas


En otro bar de que también colocó mesas afuera aunque muchas menos a las época pre pandemia, ya que ahora hay 8 y antes ponían 30.


“Está mal que tengamos que hacer grandes gastos en armar todo de manera segura sin tener un ingreso antes, venimos muy ajustados”, aseguró el encargado.


“No contemplaron los metros cuadrados de los restaurantes, acá podría entrar gente adentro con las mesas bien separadas”, consideró.

Según explicó, para los restaurantes de grandes medidas como el suyo “casi no es redituable abrir por pocas mesas afuera para poner en funcionamiento todo el lugar”, no obstante, valoró que el regreso de los clientes al restaurante genera una mejora en la economía del comercio porque “los mozos viven de la propina”.

La Secretaría de Atención Ciudadana y Gestión Comunal porteña agregó que quienes no tengan la habilitación, tienen que ingresar para tramitarla en este link de la web del Gobierno https://www.buenosaires.gob.ar/tramites/emplazamiento-area-gastronomica